
SANTO DOMINGO (AFP) El presidente dominicano Leonel Fernández aspira a lograr este viernes un tercer mandato en los comicios presidenciales, ante una oposición que ha resaltado la precariedad social, los escándalos de corrupción y el uso de recursos del Estado en su campaña.
Las elecciones transcurren en un clima de "orden y buena organización", a pesar de hechos aislados de violencia política, reportó este viernes el jefe de la misión de observadores de la OEA, José Octavio Bordón.
"Lo que hemos visto es orden y buena organización, esperamos que en el resto del país las cosas estén marchando igual", declaró a periodistas el jefe de un grupo 50 delegados del organismo interamericano, que forma parte de un contingente de casi 200 observadores internacionales.
Roberto Rosario, vocero de la Junta Central Electoral, dijo que las elecciones "se desarrollan con normalidad", aunque la oposición presentó quejas sobre supuestos planes de partidarios del gobierno para comprar documentos de identidad para votar.
El opositor Miguel Vargas, del ex gobernante Partido Revolucionario Dominicano (PRD, socialdemócrata), con un promedio de casi 40% en varios sondeos, busca forzar una segunda vuelta, para evitar la reelección de Fernández. En un lejano tercer lugar aparece el socialcristiano Amable Aristy.
El presidente liberal ha gobernado dos periodos (1996-00 y 2004-08) y necesita mayoría absoluta (la mitad de los votos más uno) para ganar.
Una encuesta de la firma Greenberg le otorga a Fernández un 55% de las intenciones de voto, similar a otros sondeos como los de Gallup (51,7%); Noxa (54%) y Penn, Schoen & Berland (56%), pero Vargas dice que son parte de una campaña de manipulación del gobierno.
Miles de dominicanos votaron en calma desde temprano y formaban filas en los más de 13.000 colegios electorales en todo el país, constataron periodistas de la AFP en un recorrido por Santo Domingo.
Los índices de participación en este país caribeño oscilan entre 73 y 76% y se espera que el primer boletín de resultados sea emitido entres las 21H00 y las 22H00 locales (01H00 a 02H00 GMT).
La Junta Central Electoral llamó a la calma luego de dos hechos de violencia política en el interior del país, en las ciudades de Villa Vásquez y San Juan, que dejaron tres muertos, siete heridos de bala y decenas de detenidos entre oficialistas y socialdemócratas.
"Estamos tratando de conseguir que esto (la violencia política) quede como algo que se supere en ese lugar y no tenga incidencia", declaró el jefe de la misión de la OEA.
Roberto Rosario, portavoz de la autoridad electoral, dijo que se trató de "lamentables hechos aislados" y destacó que esta campaña había sido "la más pacífica en la historia" dominicana.
Desde 1986, la violencia en las campañas políticas de Dominicana ha causado más de 100 muertos y 200 heridos, según registros de la organización independiente Participación Ciudadana.
Las elecciones se dan en un contexto de crisis por el aumento de los precios de los artículos de primera necesidad, motivados por los elevados costos de las materias primas y los elevados precios mundiales del petróleo.
Dados los altos precios del petróleo, Fernández lanzó en pleno año electoral un agresivo programa de subsidios al consumo doméstico de gas, que podría saltar de los 800 millones de dólares programados a unos 1.200 millones, mientras que los alimentos reciben recursos estatales de casi 200 millones.
Con un perfil progresista en lo político y liberal en lo económico, Fernández, artífice del éxito de la Cumbre de Rio de Santo Domingo, donde con inesperados abrazos se enfrió una crisis regional entre Colombia, Ecuador y Venezuela, ha tenido la habilidad de colocarse tanto en foros liberales como Diálogo Interamericano como el izquierdista Foro de Sao Paulo.
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