Tegucigalpa. El Gobierno admitió su preocupación por la gran cantidad de casos de diarrea durante este año en el país, que ya alcanzan más de 153.000.
"Aunque no hay estadísticas oficiales disponibles, creemos que cada seis minutos se reporta un caso de diarrea en Honduras (...) y eso es terrible", dijo ayer Henry Andrade, director de Riesgos Poblacionales de la Secretaría de Salud.
"La situación ha sobrepasado el límite de alarma y se ha convertido en una epidemia", añadió.
Andrade afirmó que "el número de los afectados es mayor porque muchísimos enfermos no acuden a los hospitales públicos y se quedan en casa, donde son atendidos por su familia".
Solo de enero a julio del 2001 se han reportado 153.782 enfermos, la mayoría de ellos menores de 15 años. Sin embargo, en el primer semestre del año pasado hubo 143.958 casos, una diferencia de 9.824.
En 1999 se registraron unos 165.000 afectados por diarrea en el país.
Andrade expresó que siete de las 18 provincias son las más afectadas por el mal: Comayagua, al centro, Intibucá, La Paz, Copán, Lempira y Ocotepeque, al oeste, y Cortés, al norte de Honduras.
"La enfermedad se da por la falta de medidas higiénicas en la población, particularmente en la zona rural, y la contaminación del agua que se consume". El 60% de los hondureños que reside en la zona rural no dispone de agua potable.