La Corte Europea de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, condenó ayer a Francia por violación de la libertad de expresión: las autoridades francesas amenazaban "todo el periodismo de investigación", comentó en París Reporteros sin Fronteras, organización defensora de la libertad de prensa.
El conflicto entre el Estado francés y el semanario satírico de investigación Le Canard Enchaine terminó así con la victoria de dos periodistas, Roger Fressoz y Claude Roire, quienes, perseguidos por la justicia francesa, habían sido condenados a pagar multas.
El semanario, al cabo de un paciente trabajo, había logrado publicar en 1989 las fotocopias de dos declaraciones de impuestos de Jacques Calvet, en ese entonces presidente de la poderosa sociedad automovilística francesa Peugeot-Citroen.
La investigación periodística revelaba que Calvet se había aumentado su ya suculento salario en un 45,9 % en dos años, mientras que los trabajadores de Peuget-Citroen debían hacer una huelga pidiendo un modesto aumento de apenas un 1,5 %.
La justicia condenó a los dos periodistas por "encubrimiento de documentos procedentes de la violación del secreto profesional."
La medida pareció amenazar al conjunto de la prensa francesa, y por eso los periodistas sancionados decidieron recurrir ante la Corte Europea de Derechos Humanos.
La Corte anunció ayer su sentencia. el Estado francés debe pagar 1.525 euros por daños y perjuicios a los dos profesionales de la información y 9.147 euros por los gastos que se vieron obligados a hacer los dos demandantes.
La noticia fue acogida con alivio en los medios periodísticos, como lo manifestó Robert Menard, el secretario general de Reporteros sin Fronteras, organización internacional defensora de la libertad de prensa.
"Me regocijo -dijo- por esta condena de la decisión de las autoridades francesas de prohibir la publicación de las declaraciones de impuestos de Calvet."