Viena. El Instituto Internacional de la Prensa (IPI) denunció, en su último informe anual sobre la libertad de información en el mundo, publicado en Viena, el hostigamiento de las autoridades de Panamá y Nicaragua contra algunos periodistas.
Dicha advertencia forma parte de un informe en el que señala que nunca la prensa en América Latina fue tan independiente como ahora, pero también pocas veces ha sido tan amenazada como hoy: casi la mitad de los 50 periodistas muertos en 1998 trabajaban en este continente donde prosiguen "violentos ataques contra los medios de comunicación".
De los 50 periodistas asesinados en 1998, 21 eran latinoamericanos. "Diez fueron muertos en Colombia, cinco en México, cuatro en Brasil, uno en Guatemala y uno en Perú", señaló el IPI, con sede en Viena.
En su reporte sobre Panamá, el organismo informa de que, debido a las leyes heredadas de la pasada dictadura militar, el Gobierno "tiene autoridad legal para perseguir a los periodistas por libelo criminal y calumnia".
Un miembro especial del Ejecutivo tiene autoridad para administrar las leyes antilibelo, que establecen multas y penas hasta de dos años de cárcel.
El presidente panameño, Ernesto Pérez Balladares, ha prometido E al Legislativo las leyes destinadas a despenalizar el libelo y la calumnia tal y como están tipificadas en la legislación heredada de la dictadura, pero, según el IPI, hasta el momento de redactarse el informe no se había dado ningún paso en esa dirección.
En Nicaragua, los periodistas se quejaron de "malos tratos, amenazas de prisión y represión verbal" por parte del Gobierno del presidente Arnoldo Alemán, que derrotó en las elecciones de enero de 1997 a los sandinistas. Precisamente ayer, Alemán volvió a arremeter contra la prensa (nota aparte).
El reporte del IPI informa del cierre del periódico sandinista Barricada, uno de los cuatro diarios del país, debido a problemas financieros, que el editor y exministro del Interior sandinista Tomás Borge atribuyó al embargo publicitario declarado del Gobierno, acusación rechazada por Alemán y su equipo.
Según el IPI, la libertad de prensa en Nicaragua está teóricamente limitada por algunas condiciones: así, por ejemplo, la Constitución de 1987 establece que todos los ciudadanos tienen derecho a "información verídica", lo que permite teóricamente al Gobierno restringir la libertad de publicar aquellas informaciones que las autoridades puedan considerar inadecuadas.