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¿Por qué no colapsó Irán tras el ataque? Estados Unidos no descarta envío de tropas terrestres para derrocarlo

Pese a la muerte del líder supremo, el régimen iraní no se derrumbó. ¿Por qué?

Automovilistas pasan frente a una valla publicitaria con la imagen del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en Teherán, el 2 de marzo de 2026. Ese mismo día, bombardeos israelíes en el Líbano dejaron al menos 31 muertos, según las autoridades, tras el lanzamiento de cohetes por parte del grupo militante Hezbolá, respaldado por Teherán, después del asesinato del líder supremo iraní.
Automovilistas pasan frente a una valla publicitaria con la imagen del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en Teherán, el 2 de marzo de 2026. Ese mismo día, bombardeos israelíes en el Líbano dejaron al menos 31 muertos, según las autoridades, tras el lanzamiento de cohetes por parte del grupo militante Hezbolá, respaldado por Teherán, después del asesinato del líder supremo iraní. -
Automovilistas pasan frente a una valla publicitaria con la imagen del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en Teherán, el 2 de marzo de 2026. Ese mismo día, bombardeos israelíes en el Líbano dejaron al menos 31 muertos, según las autoridades, tras el lanzamiento de cohetes por parte del grupo militante Hezbolá, respaldado por Teherán, después del asesinato del líder supremo iraní.
Irán Automovilistas pasan frente a una valla publicitaria con la imagen del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en Teherán, el 2 de marzo de 2026. Ese mismo día, bombardeos israelíes en el Líbano dejaron al menos 31 muertos, según las autoridades, tras el lanzamiento de cohetes por parte del grupo militante Hezbolá, respaldado por Teherán, después del asesinato del líder supremo iraní. (-/AFP)

La muerte del ayatolá Alí Jamenei por los bombardeos de Estados Unidos e Israel sacudió los cimientos del poder en Irán, pero no provocó el colapso del régimen instaurado tras la revolución de 1979. La operación, denominada Furia Épica, también acabó con la vida de numerosos militares de alto rango y líderes políticos. Sin embargo, Teherán pasó rápidamente al contraataque, disparando misiles no solo contra Israel, sino también contra naciones del Golfo que son aliadas de Washington. Incluso desde el lunes la guerra se ha extendido al Líbano.

Este escenario plantea ahora una pregunta clave para Estados Unidos e Israel: ¿bastarán los bombardeos y la presión estratégica para debilitar al régimen hasta forzar su caída, o será inevitable un despliegue de tropas sobre el terreno? La experiencia de Irak y Afganistán pesa sobre cualquier decisión de intervención directa, mientras el riesgo de una guerra prolongada se vuelve cada vez más plausible.

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