AFP. 10 enero
Seth Miller, de Nueva York, se aprestaba a abordar un vuelo chárter de Jetblue, con destino a Cuba, desde el aeropuerto internacional de Fort Lauderdale, Florida, el 31 de agosto del 2016.
Seth Miller, de Nueva York, se aprestaba a abordar un vuelo chárter de Jetblue, con destino a Cuba, desde el aeropuerto internacional de Fort Lauderdale, Florida, el 31 de agosto del 2016.

Washington. Estados Unidos anunció el viernes una reducción drástica de sus vuelos a Cuba con el fin de limitar los ingresos de la Isla, que según Washington contribuyen a financiar “la continua represión al pueblo cubano y su apoyo desmesurado al dictador Nicolás Maduro en Venezuela”.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo que los vuelos chárter solo se permitirán a La Habana, no a otros aeropuertos, un paso que ya se había dado con viajes comerciales.

“La medida de hoy evitará que el régimen cubano se beneficie de servicios chárter ampliados tras la decisión del 25 de octubre del 2019, que suspendía el servicio aéreo comercial a aeropuertos de Cuba que no fueran el de La Habana”, expresó Pompeo en un comunicado.

Las restricciones “limitarán aún más la capacidad del régimen cubano de obtener ingresos, que utiliza para financiar su continua represión del pueblo cubano y su apoyo desmedido al dictador Nicolás Maduro en Venezuela”, agregó.

Al suspender los vuelos chárter públicos a nueve aeropuertos cubanos, Estados Unidos dificultará al régimen cubano el acceso a divisas de los viajeros estadounidenses, según el texto.

El presidente Donald Trump ha cambiado de manera drástica el curso de la relación con Cuba establecido por su predecesor, Barack Obama, quien había lanzado una apertura hacia el país caribeño.

Obama visitó La Habana y consideró como un fracaso el esfuerzo que Estados Unidos hizo por más de medio siglo para derrocar al gobierno comunista de Cuba.

La administración Trump, que goza del apoyo de los cubanoestadounidenses de línea dura en el estado de Florida, ha criticado duramente el historial de falta de respeto a los derechos humanos de La Habana y su apoyo a Maduro, a quien Washington está tratando de expulsar del pdoer.