AFP, AP y Redacción. 5 mayo, 2018
Según el presidente Juan Carlos Varela, los cambios a la Ley Fundamental permitirán modernizar el Estado panameño.
Según el presidente Juan Carlos Varela, los cambios a la Ley Fundamental permitirán modernizar el Estado panameño.

Ciudad de Panamá. El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, propuso este sábado reformar la Constitución y para ello explorará la posibilidad de convocar una Asamblea Constituyente que podría ser elegida en los comicios generales dentro de un año.

“He tomado la decisión de iniciar el proceso de consultas con vistas a la creación de un nuevo orden constitucional para el país a efecto de lograr los cambios fundamentales que la sociedad panameña viene reclamando”, dijo Varela durante la convocatoria oficial para las elecciones generales del 5 de mayo del 2019 por parte del Tribunal Electoral.

Si bien no dio mayores detalles sobre qué tipo de cambios se harían a la Carta Magna, aclaró que en las próximas elecciones generales los votantes podrán elegir a las 60 personas encargadas de hacer las modificaciones.

Para que el Tribunal Electoral pueda incluir una quinta papeleta, el Poder Ejecutivo debe hacer la solicitud antes del 5 de noviembre, informó el diario La Prensa. El país elegirá el año entrante al presidente y vicepresidente, legisladores, autoridades municipales y diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacén).

Según el mandatario, el país requiere una nueva Ley Fundamental para buscar “la modernización de las instituciones del Estado y el fortalecimiento” de la democracia.

Varela añadió que dio las instrucciones a su ministro de Presidencia, Álvaro Alemán, para iniciar un diálogo con los partidos políticos, gremios empresariales, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil para “explorar la posibilidad de convocar a una Asamblea Constituyente”.

“El debate puntual es si procede o no (la Constituyente), es buscar el consenso nacional para hacer la convocatoria a un sistema político más eficiente, transparente en una democracia representativa” , planteó el presidente a los periodistas.

¿Momento oportuno?

La convocatoria a una Constituyente fue una promesa de campaña de Varela, quien se comprometió a hacerlo una vez que llegara a la Presidencia. También es un anhelo de diversos sectores de la sociedad en aras de mayor transparencia y eficacia gubernamental y como blindaje de la democracia.

Sin embargo, la ida encontró críticas entre los opositores, quienes son del criterio que hacerlo cuando se acercaban los comicios generales no es oportuno.

“No es necesario enrarecer el debate de la campaña presidencial con este tema (de la reforma constitucional)”, opinó Pedro Miguel González, secretario general del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD, socialdemócrata).

“Estar hablando de Constituyente a un año de las elecciones es irresponsable. (...) Ya se le pasó el tiempo al presidente”, sostuvo por su parte Rómulo Roux, secretario general del también opositor Cambio Democrático (CD, derecha).

“Creo que es una cortina de humo lo que ha hecho hoy (sábado) el presidente, nadie está pensando en entrar en un debate de constituyente cuando acabamos de abrir un proceso electoral. Lo que quiere el pueblo es saber quién va a ser su presidente” , arguyó Binicio Robinson, presidente del PRD.

Varela alega que no propuso los cambios antes para no añadir más tensión tras los escándalos protagonizados por la administración anterior del expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014), detenido en Miami por presunto espionaje y acusado de múltiples casos de corrupción.

Además, el mandatario perdió el apoyo que tuvo durante los primeros años de gobierno en la Asamblea Nacional (Congreso), donde la oposición es mayoría.

La Constitución vigente en Panamá fue aprobada en 1972, durante el gobierno militar de Omar Torrijos.

La posibilidad de convocar una Asamblea Constituyente se contempla en el artículo 314 de la Carta, la cual establece que el Poder Ejecutivo puede tomar la iniciativa, que debe ser aprobada por al menos dos terceras partes (48) de los diputados del Congreso.