
Barcelona. El presidente catalán Quim Torra perdió este lunes de facto su condición de diputado en el Parlamento regional en aplicación de un mandato judicial que agudizó las divisiones existentes entre los dos principales partidos del movimiento independentista.
El partido Juntos por Cataluña, de Torra y su antecesor Carles Puigdemont, abogó por desobedecer el mandato judicial y mantenerle el estatus de legislador, pero sus compañeros de gobierno de Izquierda Republicana de Cataluña (ERC) asumieron la retirada del cargo.
“Con el objetivo de garantizar la validez y la eficacia de todas las decisiones adoptadas en el pleno, hoy no podemos contabilizar su voto”, le comunicó el presidente del Parlamento Roger Torrent (ERC) al iniciar el debate parlamentario previsto este lunes.
La retirada del acta de diputado nace del litigio que mantiene el presidente regional con la Junta Electoral española desde el 2019, cuando Torra se resistió a acatar su orden para retirar unos símbolos separatistas de la sede de su gobierno.
@rogertorrent para ser president del #parlament de #Catalunya o de cualquier otro país hay que tener más dignidad y personalidad de la que tú estás demostrando
— Donostia Bai 🎗️🌹 (@Erramun2014) January 27, 2020
No es @QuimTorraiPla quien tiene que dimitir, eres tú quien deberías irte y cuánto antes mejor https://t.co/rZjzLQ8Dqq
El caso terminó con una condena de 18 meses de inhabilitación para ostentar cargos públicos por desobediencia, lo que supondría su cese como presidente regional.
La pena no debía aplicarse hasta que el Tribunal Supremo resolviera el recurso presentado por el afectado pero, entretanto, la autoridad electoral utilizó un resquicio legal para retirar la condición de diputado a Torra.
Independentistas divididos
La decisión fue avalada la semana anterior por el Supremo y aplicada este lunes por el Parlamento regional, pese a los pedidos del partido de Torra de no acatar la orden.
Roger Torrent e ERC hicieron caso omiso de sus socios, argumentando que no podían arriesgar la validez de las votaciones por una “desobediencia simbólica”.
"Hoy se abre la puerta a que la Junta Electoral destituya diputados, alcaldes, presidentes, todos aquellos que molesten", se defendió en el pleno Torra, aplaudido por los suyos mientras sus aliados de ERC permanecían impasibles.

Ni él ni sus compañeros de partido votaron en la sesión parlamentaria, que quedó suspendida poco después.
En competencia interna para liderar el independentismo, las estrategias de Juntos por Cataluña y ERC son cada vez más dispares: los primeros apuestan por mantener el conflicto con Madrid y los segundos prefieren evitar nuevos choques y pactaron iniciar una negociación con el gobierno español de Pedro Sánchez.
"La legislatura está agotada. La división entre ustedes ya no les permite seguir gobernando", les reprochó el líder socialista catalán Miquel Iceta.
La retirada del estatus de diputado a Torra puede tener implicaciones en la agenda catalana de Sánchez, que tiene prevista una reunión con el líder regional en febrero en el marco de la negociación con los separatistas.

Para algunos, esta pérdida del cargo también implica el fin de su gobierno. La ley regional establece que el presidente debe ser diputado para ser elegido, pero no contempla qué ocurre si pierde esta condición durante su mandato.
La oposición de Sánchez, contraria a su acercamiento en Cataluña, consideran que Torra ya no es presidente y piden al dirigente español suspender el encuentro.