AFP. 22 enero
Luigi Di Maio saludó mientras llagaba para pronunciar un discurso durante una reunión del Movimiento Cinco Estrellas (M5E), este miércoles 22 de enero del 2020 en Roma.
Luigi Di Maio saludó mientras llagaba para pronunciar un discurso durante una reunión del Movimiento Cinco Estrellas (M5E), este miércoles 22 de enero del 2020 en Roma.

Roma. El líder de la agrupación antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E), Luigi Di Maio, anunció su renuncia este miércoles como líder del partido, lo que constituye un terremoto político para Italia.

“Estoy aquí para entregar mi renuncia como jefe del Movimiento 5 Estrellas”, afirmó Di Maio al término de un largo discurso en el que llamó a su partido a prepararse para “una nueva era” y pidió que la actual alianza con la izquierda “siga gobernando” hasta el final de la legislatura.

La decisión de Di Maio, de 33 años, actual ministro de Relaciones Exteriores, cargo al que no renunció, fue oficializada ante representantes de su partido y medios de comunicación.

"Se cierra una era, llegó el momento de la refundación", dijo el joven político, quien defendió su liderazgo iniciado en 2017, cuando fue elegido para remplazar al cómico Beppe Grillo, fundador del movimiento.

“En este recorrido he defendido el movimiento de oportunistas y tramposos”, aseguró tras pedir que su renuncia no desencadene una crisis con sus aliados de gobierno, el Partido Democrático (izquierdista).

“Estoy convencido de que su renuncia no tendrá repercusiones para el Ejecutivo, cuyo equipo es sólido”, consideró en una nota el primer ministro, Giuseppe Conte.

"El paso hacia atrás de Di Maio no va tener consecuencias sobre el gobierno de coalición", adelantó Nicola Zingaretti, secretario general del PD, con el objetivo de calmar el clima.

El anuncio, a solo cuatro días de una elección regional crucial el domingo en Emilia-Romaña, en el próspero noroeste, amenaza con desatar serias reacciones políticas, según observadores y editorialistas.

Los antisistema, que en las elecciones de marzo del 2018 arrasaron con un histórico 33% de los votos, hoy recibirían solo el 15% de los italianos, según los sondeos, un descalabro inédito que pidió encarar en una asamblea general programada para marzo.

"Muchos me han acusado de ser demasiado ingenuo. Prefiero pasar por ingenuo que por tramposo", respondió al mencionar también las críticas recibidas por haber pactado con rivales, tanto de derecha como de izquierda, para poder gobernar.

“El fuego amigo pide venganza”, manifestó al acusar a sus copartidarios de “apuñalarlo en la espalda”, en una alusión a los cerca de 30 parlamentarios entre expulsados y desertores que han salido del movimiento.

El líder del M5E concluyó su discurso con un gesto divertido al quitarse públicamente la corbata que no abandonaba jamás.

“Para mí era un símbolo del papel de jefe político, me identificaban por ella”, confesó.

Prueba para el gobierno

Su salida abre de todos modos una nueva fase política para la mayoría gubernamental formada por la alianza entre el M5E y el Partido Democrático, debilitada desde su formación -hace casi cinco meses- por las diferencias entre las dos formaciones.

Una victoria de la Liga (ultraderechista) de Matteo Salvini en Emilia Romaña, bastión de la izquierda desde hace 75 años, aumentaría considerablemente las tensiones dentro de la coalición, ya que los antisistema se negaron a apoyar al candidato del PD, lo cual dividió el frente adversario a Salvini.

Luigi di Maio (izquierda) y su sucesor en la jefatura del Movimiento 5 Estrellas (M5E), el senador Vito Crimi, este miércoles 22 de enero del 2020 en Roma.
Luigi di Maio (izquierda) y su sucesor en la jefatura del Movimiento 5 Estrellas (M5E), el senador Vito Crimi, este miércoles 22 de enero del 2020 en Roma.

Para muchos analistas, la derrota de la izquierda en esa región podría desencadenar el colapso del M5E en el Parlamento.

"Corre el riesgo de una implosión, puede perder la mayoría que goza en el Senado y al gobierno le quedaría difícil sobrevivir", comentó a la AFP el economista Lorenzo Codogno.

Por su parte Salvini, no deja de publicar en las redes fotos de platos humeantes con pasta tortellini típica de la región, que ha recorrido de arriba abajo en el curso de un mes.

Si la ultraderecha conquista la segunda región más rica de Italia, que desde la caída del fascismo ha sido gobernada por la izquierda y que registra las cifras de desempleo más bajas del país, para muchos el M5E y el PD salen desautorizados para gobernar la tercera economía de la zona euro.