AFP. 6 mayo
Un hombre que recoge la basura para ganarse la vida pasó por delante de un mural electoral para el partido gobernante del Congreso Nacional Africano (ANC) en Johannesburgo, Sudáfrica, el lunes 6 de mayo de 2019. Foto: AP
Un hombre que recoge la basura para ganarse la vida pasó por delante de un mural electoral para el partido gobernante del Congreso Nacional Africano (ANC) en Johannesburgo, Sudáfrica, el lunes 6 de mayo de 2019. Foto: AP

Johannesburgo. Los sudafricanos votarán este miércoles en unas elecciones legislativas y provinciales en las que se espera una nueva victoria del Congreso Nacional Africano (ANC), en el poder desde la caída del régimen del apartheid en 1994, y el partido en el poder volverá a ganar en Sudáfricallo pese al desempleo, la corrupción y una sociedad que sufre cada vez más de desigualdades.

Salvo una enorme sorpresa, el partido del fallecido Nelson Mandela volverá a obtener mayoría absoluta en el Parlamento, y el jefe de la ANC, Cyril Ramaphosa, renovará su mandato de jefe de Estado tras ser elegido por los diputados.

Los últimos sondeos otorgan al ANC de 50% a 61% de los votos, muy por delante de sus principales adversarios.

“Sabemos que estaremos mañana en el gobierno. Puedo sentir esta victoria, la puedo tocar” afirmó el domingo Ramaphosa ante más de 50.000 entusiastas partidarios congregados en el estadio Ellis Park en Johannesburgo.

Sin embargo, su campaña electoral no ha sido fácil.

Este exsindicalista convertido en multimillonario, que durante tiempo fue considerado el sucesor anunciado de Nelson Mandela, heredó a fines del 2017 un ANC en plena crisis de confianza, tras nueve años de gobierno de su predecesor, Jacob Zuma, salpicado de escándalos y corrupción.

En las elecciones locales hace tres años, la agrupación obtuvo el peor resultado de su historia (54%) y perdió el control de emblemáticas ciudades como Johanesburgo y Pretoria.

Desde que a principios del 2018 lidera el ANC, Cyril Ramaphosa, de 66 años, repite que es el hombre del cambio, que va a acabar con la corrupción y va a devolverle la ilusión a la ahora desencantada nación “arco iris”, que quiso forjar su mentor Nelson Mandela.

‘Volver a dar esperanza’

“Ramaphosa le ha vuelto a dar a los electores la esperanza de que las cosas van a mejorar”, aseguró la analista Susan Booysen, de la Universidad de Witwatersrand. “Su popularidad arrastra a la del ANC”.

Pero su balance al frente de Sudáfrica es mediocre, con un desempleo endémico –supera el 50% entre los jóvenes– y las crecientes pobreza, desigualdades y criminalidad.

Ello debía dar alas al principal partido de oposición, la Alianza Democrática (DA), que ha insistido en los fracasos del gobierno a lo largo de toda su campaña.

“Esta elección supone una elección (...) entre la destrucción de nuestro país en beneficio de una pequeña mafia y la construcción de una Sudáfrica segura, próspera e inclusiva” afirmó su joven jefe, Mmusi Maimane, de 38 años.

Pero la DA no se ha beneficiado de la caída de la popularidad del partido en el gobierno, y obtendría entre 15% y 25% de los votos según los sondeos. En las legislativas del 2014, logró 22%.

Los Combatientes por la Libertad Económica (EFF), tercera fuerza política del país, deberían superar la barrera del 10% de votantes, mejorando el 6,3% del 2014.

Su "comandante en jefe", el boina roja Julius Malema, ha capitalizado la cólera de los más pobres, al denunciar en inflamados discursos la corrupción de la ANC así como a la minoría blanca.

Pero ni EFF ni DA parecen capaces de impedir que la ANC logre una mayoría absoluta.

El líder del partido Los Combatientes por la Libertad Económica (EFF), Julius Malema, se dirigió a los simpatizantes durante un mitin electoral en el Estadio Orlando en Soweto, Sudáfrica, el 5 de mayo de 2019. Foto: AP
El líder del partido Los Combatientes por la Libertad Económica (EFF), Julius Malema, se dirigió a los simpatizantes durante un mitin electoral en el Estadio Orlando en Soweto, Sudáfrica, el 5 de mayo de 2019. Foto: AP

"Les ha costado llevar a cabo campañas sólidas y coherentes, y no han propuesto políticas alternativas" tras la salida del poder de Jacob Zuma, subraya Susan Booysen.

Con el resultado de la Asamblea nacional ya previsto, la única sorpresa del 8 de mayo pueden darla las elecciones para las asambleas de las nueve provincias. Según los sondeos, la ANC está amenazada en el Gauteng, la provincia de Johannesburgo y Pretoria.

A nivel nacional, “la ANC puede esperar una mayoría del 60%, pero será una victoria engañosa” advirtió Frans Cronje, del Instituto para las Relaciones Raciales (IRR).

“La ANC no ha sabido modernizarse para seducir a jóvenes electores (...) que más bien votan a DA y EFF”, agregó. La ANC “ya ha perdido las elecciones de 2024 o 2029”, auguró el analista.