
Hanói y Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, estaban este lunes en camino hacia Hanói, donde se reunirán esta semana por segunda vez en procura de avanzar hacia un acuerdo para desnuclearizar la península de Corea.
Kim tenía previsto llegar el martes a Hanói luego de un largo viaje en tren a través de China, en tanto que Trump partió el lunes de Washington y se esperaba que esté en la capital vietnamita el martes en la tarde.
La capital de Vietnam se preparaba para acoger el miércoles y el jueves la cumbre, que será la segudna desde que se encontraron por primera vez en la isla de Singapur en junio del 2018.
Kim subió el sábado en Pionyang en su tren blindado de color verde para su viaje a través de China.
Aunque su trayecto es secreto, el convoy norcoreano podría, según fuentes en Vietnam, llegar el martes a primera hora a la estación de Dong Dang, una localidad vietnamita en la frontera con China, tras haber recorrido unos 4.000 kilómetros.
Desde esa estación, cerrada al público y vigilada por guardias armados, el líder norcoreano podría llegar hasta Hanói por carretera, que estará cerrada el martes entre las 6 a, m. y las 2 p. m.
Poco antes de salir de la Casa Blanca, Trump se mostró optimista sobre la que espera sea una “fantástica cumbre”. “Con la completa desnuclearización, Corea del Norte se convertirá rápidamente en una potencia económica. Sin ella, será más de lo mismo”, tuiteó.
En junio, Kim se comprometió a “trabajar por la desnuclearización completa de la península coreana”. Pero desde entonces la falta de avances provoca el escepticismo de los observadores.
Stephen Biegun, el emisario de Estados Unidos para Corea del Norte, reconoció recientemente que Pionyang y Washington “no se pusieron de acuerdo sobre lo que significa” la desnuclearización.
Estados Unidos reclamó varias veces que Piongyang se deshaga de su arsenal nuclear de manera completa, verificable e irreversible.Para Corea del Norte, la desnuclearización tiene un sentido más amplio y reclama, a su vez, el final de las sanciones económicas internacionales y lo que considera las amenazas estadounidenses, como su presencia militar en Corea del Sur y en la región en general.
Expectativas de acuerdo
Donald Trump pareció rebajar las expectativas de la cumbre en Hanói cuando dijo el domingo que no tenía prisa por la desnuclearizacion mientras Corea del Norte no lleve a cabo ensayos nucleares y lanzamiento de misiles, como ha dejado de hacer hace un año.
“No quiero apresurar a nadie”, dijo un día antes de salir de Washington. “Mientas no haya ensayos estamos contentos”, añadió."Hay realmente una oportunidad para hacer algo muy muy especial", dijo Trump, aunque aseguró que no cederá en nada y que las sanciones siguen en pie.
Corea del Norte asegura que ya hizo gestos hacia la desnuclearización, como la congelación de los ensayos militares y la destrucción de los accesos a las instalaciones donde se realizaban los ensayos nucleares.

Según Harry Kazianis, del grupo conservador Center for the National Interest, las dos partes deberían hacer “al menos un paso adelante hacia la desnuclearización” porque “nada sería peor para ambos que salir de la reunión habiendo perdido el tiempo”.
“Trump se focalizará más en un discurso según el cual ha obtenido la paz en vez de presionar a Kim hacia la desnuclearización”, predice Scott Seaman, una analista de Eurasia Group.
Park Kim Yong-hyun, de la Universidad Dongguk, el mejor resultado sería que los dos dirigentes se pusieran de acuerdo sobre una hoja de ruta sobre la desnuclearización.
Washington podría prometer seguridad en forma de una declaración oficial sobre el fin de la Guerra de Corea (1950-53), que terminó con un armisticio. La presidencia surcoreana juzgo creíble esta posibilidad. “Creo que existe una posibilidad real”, expresó su portavoz, Kim Eui-kyeom.

El dirigente norcoreano podría aprovechar su estancia en Vietnam para visitar zonas industriales en las provincias de Quang Ninh y Bac Ninh, donde hay una fábrica de Samsung.
Corea del Norte, que desde hace años lleva a cabo reformas en secreto para aligerar un poco el peso del Estado, podría estar interesada en el modelo económico de Vietnam, un país comunista donde el gobierno mantiene el control total del poder, pero se beneficia de la economía de mercado.