AFP. 7 septiembre
Policías vigilaban una manifestación contra el partido ultraderechista Demócratas de Suecia, este viernes 7 de setiembre del 2018 en la ciudad de Norrkoping.
Policías vigilaban una manifestación contra el partido ultraderechista Demócratas de Suecia, este viernes 7 de setiembre del 2018 en la ciudad de Norrkoping.

Estocolmo. Integración, impuestos y estado del bienestar. En Suecia, los líderes de los partidos quemaban este viernes sus últimos cartuchos para las legislativas del domingo, en las que la extrema derecha podría hacerse un hueco entre los partidos tradicionales.

Los candidatos de los ocho partidos en liza se enfrentaban en televisión para intentar convencer a un cuarto de los 7,5 millones de electores todavía indecisos.

Ni el bloque “rojo-verde” del primer ministro socialdemócrata saliente, Stefan Löfven, ni el bloque “aburguesado” del dirigente conservador Ulf Kristersson deberían obtener la mayoría en el Riskdag, y tendrán que forjar alianzas.

Los Demócratas de Suecia (SD), partido antiinmigración surgido de la nebulosa nacionalsocialista, cuentan con un 20% de intención de voto, según las encuestas de siete institutos de sondeo realizadas durante los últimos diez días, una subida de siete puntos con respecto a las legislativas del 2014.

La noche de las elecciones, la agrupación podría situarse por detrás de los socialdemócratas y codo a codo con los conservadores. Aunque no tiene ninguna opción de acceder al ejecutivo por el momento, su influencia aumentaría de una forma sin precedentes.

Sin embargo, hay que tomar las encuestas de opinión con precaución, ya que las diferencias son bastante grandes: casi nueve puntos de diferencia entre la menos favorable para el SD (16,3%) y la más optimista (24,8%).

(Video) Recta final en la campaña de inciertas legislativas en Suecia

Stefan Löfven pidió el jueves a los suecos que voten por un “gobierno estable [...] capaz de dirigir Suecia en estos tiempos inciertos”.

Migrantes e integración

El jueves por la noche, este exobrero metalúrgico tuvo que defender en la cadena privada TV4 su balance, muy criticado por haber abierto las fronteras de Suecia a 250.000 solicitantes de asilo en el 2014 y el 2015, antes de volver a cerrarlas.

“La integración es la cuestión vital de nuestra era”, dijo Ulf Kristersson, mientras que el líder de la extrema derecha, Jimmie Akesson, acusó al gobierno de laxismo en la lucha contra la criminalidad, e instó a “aquellos que no se adaptan a irse a vivir a otro país” .

El primer ministro se burló de los partidos de la Alianza (conservadores, liberales, centristas y democristianos), que “prometen al mismo tiempo bajar los impuestos y defender el Estado providencia”.

Manifestantes repudiaron este viernes 7 de setiembre del 2018, en la ciudad de Norrkoping, un mitin del partido ultraderechista Demócratas de Suecia.
Manifestantes repudiaron este viernes 7 de setiembre del 2018, en la ciudad de Norrkoping, un mitin del partido ultraderechista Demócratas de Suecia.

Derecha e izquierda tendrían respectivamente el 37 y el 40% de los votos.

“Es difícil identificar el escenario más probable”, explicó Ulf Bjereld, politólogo de la Universidad de Gotemburgo.

La mayoría de los observadores anticipan, sin embargo, un nuevo gobierno minoritario, formado por Löfven, con una minoría todavía más reducida que actualmente.

El jueves, el primer ministro saliente expresó estar dispuesto a cooperar con el Partido de Centro y los liberales.

Por su parte, el SD afirmó que podría colaborar tanto con la izquierda como con la derecha, siempre y cuando pueda definir la política migratoria del país. Pero, hasta ahora, pese a las tentaciones en la derecha, ninguno de los bloques se muestra dispuesto a cruzar la línea roja.

Ulf Kristersson, el principal adversario de Löfven, rechazó de nuevo el jueves aliarse con la extrema derecha.

Jimmie Akesson, líder del partido ultraderechista Demócratas de Suecia, hacía campaña proselitista en la ciudad de Norrkoping, este viernes 7 de setiembre del 2018.
Jimmie Akesson, líder del partido ultraderechista Demócratas de Suecia, hacía campaña proselitista en la ciudad de Norrkoping, este viernes 7 de setiembre del 2018.

Esto le obligaría a negociar con los socialdemócratas algunas de las cuestiones cruciales: reforma fiscal, integración, educación, sistema sanitario.

En teoría, también podría decidir apoyarse en la extrema derecha, a cambio de concesiones, o bien de orden político, como la participación en el ejecutivo, o bien atribuyéndoles puestos claves en las comisiones parlamentarias.

Sea cual sea el resultado del domingo, Jimmie Åkesson ya advirtió a socialdemócratas y conservadores de que no pueden dejarlos más de lado ni considerar su partido “como una enfermedad pasajera que afecta al Parlamento de forma temporal”.