AP y AFP. 22 enero
Juan Guaidó dio declaraciones a la prensa en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, este miércoles 22 de enero del 2020.
Juan Guaidó dio declaraciones a la prensa en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, este miércoles 22 de enero del 2020.

Bruselas. El líder opositor venezolano Juan Guaidó dijo el miércoles en Bruselas que quiere que la Unión Europea (UE) amplíe sus sanciones contra miembros del gobierno de Nicolás Maduro, como forma de presionar para la realización elecciones presidenciales libres en el país sudamericano.

Hablando durante una gira global que desafía una prohibición de viajes en su país y busca respaldo de sus aliados para derrocar a Maduro, Guaidó manifestó que quiere una nueva reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump, en Washington.

“Estamos haciendo todos los esfuerzos para alinear la mayor cantidad de agendas posibles”, expresó. “Estamos buscando un espacio. No lo descarto”.

Guaidó perdió por poco la oportunidad de reunirse con Trump en Europa. Este estuvo el martes y miércoles en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde el dirigente opositor venezolano se presentará el jueves antes de continuar con lo que llamó una “agenda intensa” que pudiera llevarlo a España y Francia.

Hace un año, el gobierno de Trump dio su respaldo a Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, reconociéndolo como presidente interino del país.

La UE expresó este miércoles su “firme apoyo” al opositor venezolano, aunque sin anunciar nuevas acciones en una estrategia sobre Venezuela en punto muerto.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, recibió a Guaidó, a quien le expresó el "firme apoyo de la UE" como líder de la Asamblea Nacional y su compromiso en trabajar por una solución basada en "elecciones presidenciales y legislativas creíbles y transparentes".

“Ambos han señalado la necesidad urgente de encontrar un enfoque común tanto entre los actores venezolanos como en la comunidad internacional que pueda conducir a un proceso político significativo”, indicó la oficina de Borrell en un comunicado.

Unos 60 países han reconocido a Guaidó pues alegan que la elección de Maduro en el 2018 fue fraudulenta e inválida. Sin embargo, Guaidó no ha logrado quitar a Maduro del poder,quien controla instituciones clave del gobierno, como el Tribunal Supremo de Justicia, el Consejo Supremo Electoral y las Fuerzas Armadas.

A pesar de los reveses -incluso un fallido golpe militar en abril de 2019-, la oposición venezolana sigue aumentando la presión sobre Maduro. Esta semana, el equipo de Guaidó está trabajando duro para garantizar encuentros con líderes de gobiernos extranjeros, como el que tuvo el martes con el primer ministro británico, Boris Johnson.

El gobierno izquierdista de España, de formación reciente, ha dicho que Guaidó es bienvenido si quiere visitar el país, donde hay una enorme comunidad de venezolanos, pero que en su caso, sería recibido por la ministra del Exterior, Arancha González, no por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Esto puede leerse como la influencia que tiene el partido Podemos en el nuevo gobierno. El fundador de Podemos, Pablo Iglesias, quien ahora es uno de los vicepresidentes, criticó alguna vez al gobierno español por respaldar a Guaidó diciendo que el líder opositor buscó dar un golpe de Estado y causar un “baño de sangre” en Venezuela con la intervención de Estados Unidos.

Sobre la postura de Podemos y su influencia en la política española hacia Venezuela, Guaidó declaró: “El de Venezuela no es un problema de derecha y de izquierda, es un problema de una dictadura y de unos ciudadanos que siguen luchando por su democracia, por su dignidad. Así que lo importante en este caso no es ver esto con un sesgo ideológico, sino claramente en lo que es una petición muy clara: elecciones libres”.

Papel de la UE

¿Qué puede hacer la UE respecto al conflicto de Venezuela? Sus iniciativas están en punto muerto. El Grupo Internacional de Contacto (GIC), que promovió junto a países latinoamericanos y europeos no se reúne desde hace meses y, pese a la presión de Washington para adoptar más sanciones, la última serie se aprobó en setiembre.

Venezuela se convirtió en el 2017 en el primer país latinoamericano sancionado por la UE que, desde entonces, ha impuesto un embargo de armas, así como sanciones contra 25 funcionarios venezolanos por el “deterioro del Estado de derecho, la democracia y los derechos humanos”.

Pero esta crisis estuvo “arrinconada en los últimos meses” en la agenda de la UE, más centrada en su política exterior a los conflictos y tensiones en Oriente Medio y en el norte de África, reconoció Borrell el lunes.

Durante la reunión, el jefe de la diplomacia comunitaria constató la "situación de bloqueo" en el país y la imposibilidad de su enviado especial Enrique Iglesias de llegar incluso a Caracas, según otra fuente europea.

La canciller González Laya, quien recibirá al opositor venezolano en su visita a España el fin de semana, propuso su país para albergar una futura reunión del GIC, para seguir intentando impulsar una salida a través de elecciones “democráticas”.