5 julio, 2016
"Aunque hay evidencias de potencial violación de los estatutos que rigen el uso de información clasificada, nuestra opinión es que ningún fiscal razonable presentaría cargos en este caso", dijo el director del FBI, James Comey

Washington

El director del FBI, James Comey, anunció este martes que esa institución no recomienda presentar cargos contra al ex secretaria de Estado Hillary Clinton, aunque detalló que ella fue "extremadamente descuidada" en el uso de sus correos electrónicos durante su gestión.

"Aunque hay evidencias de potencial violación de los estatutos que rigen el uso de información clasificada, nuestra opinión es que ningún fiscal razonable presentaría cargos en este caso", dijo Comey, luego agregó que el FBI comunicaría al Departamento de Justicia "nuestra visión de que no hay cargos adecuados para este caso".

En una declaración a la prensa en que no permitió preguntas, Comey dijo que Clinton utilizó varios servidores privados para sus correos, que varios de sus mensajes incluían información secreta y que es "posible" que "actores hostiles" hayan tenido acceso a ellos.

Comey dijo que el equipo de investigadores realizó un examen de otros casos de mala manipulación de información secreta y clasificada para establecer criterios sobre cargos para ser presentados.

"No podemos encontrar un caso que pueda dar soporte a la presentación de cargos criminales en estos hechos", aseguró.

De acuerdo con Comey, los casos analizados previamente incluyen mala manipulación intencional de información reservada, "deslealtad" hacia Estados Unidos u obstrucción de Justicia. "No vemos esas cosas en este caso", afirmó.

Por eso, Comey expresó que el FBI dejaría una decisión final en manos del Departamento de Justicia, con la salvedad de que no habría "cargos adecuados" para ser presentados contra la ex secretaria de Estado.

Las investigaciones, dijo el funcionario, no hallaron "clara evidencia" de que Clinton o sus asesores hayan pretendido violar las leyes, aunque "hay evidencia de que fueron extremadamente descuidados en su manejo de información muy sensible, altamente clasificada".

Comey admitió que había un "intenso debate público" sobre esta investigación, y garantizó que este caso fue conducido de forma "competente, honesto e independiente".