19 mayo
El representante estudiantil Lesther Aleman interrumpe al presidente de Nicaragua Daniel Ortega, gritando que debe detener la represión, durante la apertura del diálogo nacional en las afueras de Managua, Nicaragua. AP
El representante estudiantil Lesther Aleman interrumpe al presidente de Nicaragua Daniel Ortega, gritando que debe detener la represión, durante la apertura del diálogo nacional en las afueras de Managua, Nicaragua. AP

El movimiento de estudiantes de Nicaragua afirmó que continuará movilizado, pese a la tregua de 48 horas pactada con las autoridades, y reiteró que el diálogo con el gobierno es para "democratizar" al país y lograr la salida del presidente Daniel Ortega del poder.

Los estudiantes aceptaron una tregua durante este fin de semana para flexibilizar los bloqueos de vías de comunicación "porque el pueblo necesita abastecerse". Hay lugares que carecen de productos perecederos y de combustible, dijo en rueda de prensa el dirigente estudiantil, Lester Alemán.

Alemán, de 20 años, advirtió al gobierno que el único tema de negociación en el diálogo es "la democratización del país", aunque les lleve más tiempo lograrlo.

"Todos lo deben entender que (el diálogo) es para negociar la salida (de Ortega)... llegamos a esa mesa en protesta y saldremos con resultados", dijo Alemán, ante las criticas de algunos sectores por haber aceptado la tregua.

El gobierno y la oposición acordaron el viernes en la mesa de diálogo una tregua de 48 horas para superar una crisis política y social que ha dejado un saldo de 63 muertos en un mes de protesta.

En el acuerdo alcanzado con la mediación de la iglesia católica, el gobierno "se obliga a retirar a sus cuarteles a la Policía, retirar a las fuerzas de choque y simpatizantes", según el texto.

Esa tregua "es la oportunidad para que el gobierno deje de reprimir al pueblo y que las personas puedan movilizarse tranquilamente", dijo Alemán, tras señalar que se mantendrán en las calles.

Vista general de las llamadas conversaciones del
Vista general de las llamadas conversaciones del "diálogo nacional" entre los representantes del gobierno, los obispos católicos de Nicaragua y la oposición en un intento por sofocar un mes de disturbios antigubernamentales que ha causado la muerte de más de 50 personas en el Seminario Nacional de Nuestro Señora de Fátima. AFP

"No debe nadie crear desorden en la vía pública, a la población le pedimos no seguir atacando las arboladas (arboles de hierro construidos por el gobierno), no seguir atacando con piedras edificios públicos, no intentar dañar ningún espacio público o privado", instó uno de los líderes del movimiento estudiantil Víctor Cuadras en rueda de prensa.

Por su parte, Alemán informó que los campesinos se mantendrán movilizados a orillas de varios puntos importantes en las carreteras, pero "van a permitir la libre circulación" de vehículos.

La tregua fue pactada en la segunda sesión del diálogo que la Iglesia católica medió el viernes entre representantes del gobierno de Daniel Ortega y sus opositores para tratar de resolver la profunda crisis que vive Nicaragua desde que comenzaron las protestas hace un mes.

Los estudiantes exigieron sin embargo este sábado al gobierno que dejara de "jugar sucio", luego de que medios oficialistas publicaran las cédulas de identidad de sus líderes, incluido sus domicilios, con rótulos que decían "los rostros del caos".

“Nos parece una completa falta de respeto y un abuso de autoridad (..) aceptamos esta tregua sin juegos sucios”, advirtió Cuadras.

Centenares de personas realizaron una gigantesca caravana de vehículos y motocicletas, al cumplirse un mes de que cientos de universitarios se levantaron contra una reforma a la ley de seguridad social y fueron duramente reprimidos.

Las personas participan en una marcha que marca un mes desde el comienzo de las protestas contra el gobierno en Managua. AFP
Las personas participan en una marcha que marca un mes desde el comienzo de las protestas contra el gobierno en Managua. AFP

Al paso de la caravana pobladores de zonas populares salieron a la acera de sus casas para hacer sonar cazuelas y agitar banderas de Nicaragua en señal de apoyo.

En Masaya, 30 km al sureste de Managua, la población se volcó a la calle para recibir a miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que realiza una visita al país para investigar la situación de los derechos humanos, en el contexto de las protestas.

En Masaya, una de las ciudades más pobladas del país, grupos de choque y tropas antimotines realizaron hace ocho días una violenta represión que dejó un muerto y más de 150 heridos.

Antes de la instalación de la mesa en la que los delegados de la CIDH escucharían las denuncias ciudadanas sobre la represión registrada en las manifestaciones, la población recibió a esta misión agitando, banderas y sonando tambores.