AFP. 25 febrero, 2018

Roma. Silvio Berlusconi, una de las figuras más controvertidas y a la vez populares de Italia, protagonista de innumerables escándalos sexuales, judiciales y políticos, regresa al ruedo de la política como el gran “resucitado”, para dar nueva vida a la derecha.

Líder del partido de extrema derecha italiano Forza Italia (Italia), Silvio Berlusconi gesticula mientras pronuncia un discurso en el escenario durante una manifestación de campaña en Milán el 25 de febrero de 2018, antes de las elecciones generales de Italia de la próxima semana.
Líder del partido de extrema derecha italiano Forza Italia (Italia), Silvio Berlusconi gesticula mientras pronuncia un discurso en el escenario durante una manifestación de campaña en Milán el 25 de febrero de 2018, antes de las elecciones generales de Italia de la próxima semana.

“Tiene más vidas que un gato”, reconoció Matteo Renzi, líder del Partido Democrático, y principal rival en esta campaña política.

El multimillonario político, que forjó su fortuna de la nada y llegó a ser una de las mayores de Europa, reapareció con un rostro acartonado por varias cirugías plásticas, el pelo teñido y un fuerte fondo tinta para cubrir los liftings y retoques.

El ex Cavaliere, cuya muerte política ha sido decretada en numerosas ocasiones, dejó atrás los escándalos judiciales y sexuales que protagonizó desde que llegó a ser primer ministro, en 1994, y se presenta ahora como un padre de la patria, sabio y bueno, el hombre de la estabilidad, un árbitro con experiencia para guiar desde “la sombra” al país.

A los 81 años, Berlusconi apareció este domingo en un teatro de Milán ante miles de simpatizantes que lo ovacionaron.

“Es el pilar de Italia, ha sido bendecido por los dioses, puede salvar el país”, asegura casi obnubilada la enfermera Elga Morati, de 70 años, jubilada.

De pie, sin tomarse un minuto de descanso ni un vaso de agua, Berlusconi pronunció un discurso de más de dos horas en el que explicó las razones por la que Italia lo necesita de nuevo.

Hablando con tono seguro, explicó algunos puntos claves de su programa –desde la reforma tributaria hasta el aumento de las pensiones– y pasó a atacar a sus nuevos enemigos: el Movimiento Cinco Estrellas, una “secta peligrosa”, como tildó a la formación antisistema, entre las favoritas para vencer en las elecciones del 4 de marzo.

Francesca Pascale (centro), de 32 años, la compañera del líder del partido de extrema derecha italiano Forza Italia, Silvio Berlusconi, escucha el discurso de Berlusconidesde la audiiencia durante un mitin de campaña en Milán el 25 de febrero.
Francesca Pascale (centro), de 32 años, la compañera del líder del partido de extrema derecha italiano Forza Italia, Silvio Berlusconi, escucha el discurso de Berlusconidesde la audiiencia durante un mitin de campaña en Milán el 25 de febrero.
Desde la sombra

La xenófoba Liga Norte, se presenta a estos comicios en coalición con Forza Italia, liderado por Berlusconi. Su candidato, Matteo Salvani, sueña con el primer lugar para lograr la jefatura de gobierno.

Berlusconi se mantendrá en la sombra, porque la Corte de Justicia Europea lo inhabilitó para ejercer cargos políticos y el Senado italiano lo expulsó en 2013, después de que la justicia lo condenó por fraude fiscal.

Con su resurrección, Berlusconi aspira a maniobrar tanto la economía como la política, salvar su imperio financiero en crisis, e impedir el triunfo del Movimiento Cinco Estrellas, entre los favoritos, según explicó el politólogo Massimo Cacciari.


Pese a su edad y los problemas de salud tras una delicada operación al corazón, Berlusconi quiere ser el padre fundador de una federación de centroderecha, que una desde los defensores de los animales hasta sus aliados de la Liga Norte, la formación más xenófoba de Italia y Hermanos de Italia, de corte neofascista.

El líder conservador sabe llegar al alma del italiano medio, al que promete un sueldo de 1.000 euros y expulsar a 600.000 ilegales.

Se vio obligado a renunciar al cargo de primer ministro en noviembre de 2011, desacreditado por una crisis económica que tuvo a Italia al borde de un rescate internacional.

El lííder del partido de extrema derecha italiano Forza Italia, Silvio Berlusconi, pronuncia un discurso durante una manifestación de campaña en Milán el 25 de febrero de 2018, antes de las elecciones generales de Italia, la próxima semana.
El lííder del partido de extrema derecha italiano Forza Italia, Silvio Berlusconi, pronuncia un discurso durante una manifestación de campaña en Milán el 25 de febrero de 2018, antes de las elecciones generales de Italia, la próxima semana.

¿Su arma secreta? Simpatía y cara dura. Un día puede decir lo contrario del otro, y sabe mentir, sabiendo él mismo y todos que miente.

Nacido el 29 de setiembre de 1936 en una familia acomodada de Milán (norte), Berlusconi mostró su vocación por los negocios desde la adolescencia, cuando estudiaba en el colegio de los Salesianos.

Animador de locales nocturnos en el balneario de Rimini durante su juventud, capaz de fascinar a turistas durante los cruceros con baladas románticas, Berlusconi siempre ha contado con la lealtad de un grupo de amigos íntimos, quienes le deben sus actuales fortunas.

Condenado por fraude fiscal

Condecorado como “Caballero del Trabajo” (Cavaliere del Lavoro’) a los 41 años, perdió el título tras la condena en 2013 a cuatro años de cárcel por fraude fiscal en el caso Mediaset.

Pese a las críticas y controversias, ha sido durante casi dos décadas el “líder máximo” de la derecha italiana.

Su último mandato, de 2008 a 2011, estuvo marcado por los excesos y abusos en el ejercicio del poder, que suscitaron protestas de medios de comunicación, industriales e incluso de la Iglesia católica italiana.

Impecable en su aspecto, ha tenido una tumultuosa vida amorosa, dos matrimonios y cinco hijos, además de numerosas amigas, compañeras y amantes, algunas menores de edad, como la marroquí Ruby, una joven prostituta que solía participar en las célebres veladas al ritmo de “bunga bunga” en su mansión de Milán.

Junto a la coalición de centro izquierda, actualmente en el poder, a estas elecciones se presenta la coalición de derecha formada por Forza Italia, el partido de Berlusconi, los xenófobos de la Liga Norte, los neofascistas de Hermanos de Italia y la formación antisistema Movimiento Cinco Estrellas, que es ahora el mayor partido del país.