Política

Base de EE. UU. será nuevo aeropuerto civil en Honduras

 En 90 días estará listo el equipamiento provisional para aeronaves civiles

Tegucigalpa. AP. La base militar estadounidense de Palmerola, a 64 kilómetros al norte de Tegucigalpa, operará como el quinto aeropuerto internacional de Honduras a partir del próximo 2 de agosto, según lo anunció ayer el presidente Manuel Zelaya.

El mandatario firmará en dos semanas un convenio con Estados Unidos con base en los acuerdos de mayo de 1957, que norman la ayuda militar que Washington proporciona a Honduras desde hace 51 años.

“Honduras tiene toda la soberanía, derecho, libertad y propiedad para tomar acciones que así lo considere convenientes en Palmerola”, declaró Zelaya.

El gobernante calificó como grave el accidente de un avión de TACA el 30 de mayo en Toncontín, considerado uno de los aeropuertos más peligrosos del mundo, que dejó cinco muertos y 65 lesionados, y por lo cual cerró la terminal aérea de la capital a los aviones de gran tamaño.

“Esa tragedia tan grave nos da una pésima imagen internacional y habla muy mal de un país que no toma decisiones... y esto tenemos que resolverlo lo más rápido posible”, subrayó.

Seguridad. En Palmerola se requieren instalaciones de agua potable, tanques de almacenamiento de combustibles y otros aditamentos para que los aviones entren en las mejores condiciones en un plazo de 60 a 90 días, como máximo, dijo el gobernante ayer en un comunicado. El Gobierno construirá en Palmerola una moderna terminal aérea para Tegucigalpa, como una medida de largo plazo.

Palmerola fue construida por Estados Unidos en junio de 1983, con un costo de $30 millones, durante el gobierno del presidente liberal Roberto Suazo Córdova, y alberga a unos 400 soldados norteamericanos, que son reemplazados cada tres meses.

En los años 80 fue el principal centro de operaciones militares de Estados Unidos en Centroamérica, como respuesta a la insurgencia izquierdista en El Salvador y el régimen sandinista en Nicaragua.

El embajador de Estados Unidos, Charles A. Ford, dijo recientemente que “Honduras puede utilizar la base para la llegada de aviones comerciales cuando lo estime conveniente, pero hay que seguir acuerdos y protocolos”.

“La idea es mantener buenas relaciones entre ambos países (...) y Estados Unidos estará siempre abierto a las decisiones que Honduras adopte”, añadió Ford.

Zelaya declaró el estado de emergencia en los cuatro aeropuertos internacionales con el fin de mejorar sus operaciones de acuerdo con las medidas de seguridad de la Organización de Aviación Civil Internacional.

Ellos son Toncontín en Tegucigalpa, La Mesa en San Pedro Sula, Golosón en La Ceiba, Roatán en Islas de la Bahía y Palmerola.

Zelaya indicó que en diez años han muerto 159 personas en accidentes aéreos en Toncontín.

Según Zelaya, un informe de Aeronáutica Civil recomendó trasladar Toncontín a Palmerola desde abril de 1994.

A las quejas de los empresarios de que el cierre de Toncontín les causa pérdidas diarias por $220.000, Zelaya respondió: “Yo les pregunto si cambiarían la vida de un hijo por una cantidad de dinero”.

En Toncontín solo aterrizan ahora aviones hasta de 42 pasajeros y helicópteros. Los demás vuelos van a La Mesa, que permanece congestionada.

Palmerola tiene una pista de 2.700 metros de largo y 50 de ancho. La de Toncontín, construida en 1948, en cambio, solo es de 1.856 metros de largo, con obsoletos equipos de navegación y colinas circundantes, que hacen de ese aeropuerto uno de las más peligrosos del mundo.