AP. 20 febrero
Roger Stone, exasesor del presidente Donald Trump, y su esposa, Nydia, llegaron este jueves 20 de febrero del 2020 a un tribunal federal en Washington.
Roger Stone, exasesor del presidente Donald Trump, y su esposa, Nydia, llegaron este jueves 20 de febrero del 2020 a un tribunal federal en Washington.

Washington. Roger Stone, un firme aliado del presidente Donald Trump, recibió el jueves una pena de tres años y cuatro meses de prisión por mentir al Congreso -entre otros cargos- después que el secretario de Justicia, William Barr, tomó la insólita decisión de desistir de la recomendación inicial de su departamento.

La jueza federal Amy Berman Jackson dijo que los delitos de Stone merecían una condena a prisión significativa, pero que la de siete a nueve años recomendada por el Departamento de Justicia era excesiva.

Los abogados de Stone habían pedido una pena en suspenso, dados sus 67 años, su salud y la falta de antecedentes penales.

Stone no reaccionó visiblemente al escuchar la sentencia. La jueza ha demorado la ejecución de la pena mientras estudia el pedido de Stone de celebrarle un nuevo juicio.

El jurado halló a Stone culpable en noviembre de mentir al Congreso, manipular un testigo y obstruir la investigación de la Cámara Baja sobre la presunta coordinación entre la campaña de Trump y Rusia en la elección del 2016.

Mientras tanto, Trump no ha cejado en la defensa de su amigo íntimo, lo que ha provocado una minirrevolución en el Departamento de Justicia y denuncias de que el mandatario ha interferido en el proceso.

Trump sostuvo en un tuit que la recomendación inicial de los fiscales federales de una pena de al menos siete años de prisión para Stone era una “perversión de la justicia”. A continuación, Barr dio marcha atrás de esa recomendación, lo cual provocó que cuatro fiscales se recusaran del caso.

El porqué de la condena

Jackson negó con indignación que se sancionaba a Stone por su posición política o sus aliados. “No se lo juzgó, como sostienen algunos, por defender al presidente. Se lo juzgó por encubrir al presidente”, explicó la jueza durante la audiencia.

Añadió que Stone recurrió a las redes sociales para agitar al público contra los fiscales y el tribunal, lo que incluyó la difusión de una foto de Jackson con un punto de mira de fusil sobre su cuerpo.

“La administración de justicia no puede tolerarlo”, manifestó la jueza.

Después que el abogado defensor Seth Ginsberg reiteró el pedido de que no se le condene a prisión, Stone se negó a hacer uso de la palabra.

Antes de la llegada de Stone al tribunal, una pequeña multitud lo aguardaba. Dos personas sostenían una gran pancarta con un retrato de Stone y la leyenda “#PardonRogerStone” (#IndultoaRogerStone). Al lado había una figura de una rata con el pelo y la corbata roja típicos de Trump. Stone no hizo declaraciones.

Él es el sexto colaborador o asesor de Trump condenado por cargos derivados de la investigación del fiscal especial Robert Muller.

Trump sostiene que el caso es parte de la “cacería de brujas” librada en su contra por demócratas amargados y el “estado profundo” en la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Justicia.