
Estambul. EFE. El grupo de alto nivel (GAN) de la Alianza de Civilizaciones presentó al secretario general de la ONU, Kofi Annan, un documento que afirma que es la política y no la religión la que crea el foso que separa Occidente y el mundo musulmán.
Annan, al dar su aceptación al documento, abundó en la misma idea: “El problema no es el Corán, la Torah o la Biblia; el problema nunca es la fe, sino los creyentes, y cómo se comportan los unos con los otros”.
La Alianza de Civilizaciones fue una iniciativa lanzada en setiembre del 2004 por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y apadrinada luego por su colega turco, Recep Tayyip Erdogan.
El GAN, copresidido por el español Federico Mayor Zaragoza, exdirector de Unesco, y el turco Mehmet Aydin, ministro de Asuntos Religiosos, cuenta con 20 personalidades de todo el mundo nombradas por Annan hace un año y que ya se han reunido en tres ocasiones previas.
Al recoger el informe del GAN, Annan manifestó: “Tenemos que librarnos de los estereotipos, generalizaciones y prejuicios, y tener cuidado para que nuestra imagen de pueblos enteros, religiones enteras o continentes enteros no sean dictados por los crímenes cometidos por individuos o grupos minúsculos” .
Propuestas. El informe señala que el conflicto árabe-israelí en los territorios palestinos se ha convertido en el símbolo del creciente abismo; este conflicto, junto a lo que sucede en Iraq y Afganistán, contribuyen a magnificar el sentimiento de desconfianza.
El informe propone una “conferencia regional sobre Oriente Medio lo antes posible” y donde estén todos los agentes de peso, al tiempo que declara su apoyo “a la expansión del pluralismo político en los países musulmanes”.
Además, recoge propuestas concretas en los ámbitos de la educación, los medios de comunicación, la juventud y la emigración, siempre con el fin de tender puentes y promover la cultura del respeto y la comprensión entre Occidente y el Islam.