
La confirmación del juez Samuel Alito como miembro de la Corte Suprema de EE. UU. le puso un tinte conservador al máximo tribunal, aunque observadores están pendientes de fallos en temas divisivos para ver qué orientación tendrá el nuevo magistrado.
Alito fue ratificado el martes por el Senado en una votación cerrada que reflejó la división partidista: solo un republicano votó en contra de su nominación y solo cuatro demócratas lo apoyaron. El Senado tiene 100 miembros.
Cinco meses antes, el Senado ratificó al también conservador John Roberts como presidente de la Corte Suprema con apoyo de todos los republicanos y 22 demócratas.
La designación de Alito generó más oposición por estar reemplazando a la jueza Sandra Day O'Connors, cuya postura centrista le daba una ubicación pivotal entre las alas liberal y conservadora del máximo tribunal.
Observadores anticipan que Alito, por el contrario, se alineará con los conservadores Roberts, Antonin Scalia y Clarence Thomas.
En el ala liberal quedarían los jueces John Paul Stevens, David Souter, Ruth Bader Ginsburg y Stephen Breyer, con un solo juez, Anthony Kennedy, como el que inclina la balanza en cada fallo.
Temas clave. La división política en torno a Alito quedó reflejada en las manifestaciones de los senadores a la hora de votar. Para el demócrata Patrick Leahy, un voto por Alito era "votar contra los derechos y libertades de los norteamericanos".
Por el contrario, el líder de la bancada republicana, Bill Frist, destacó que "Alito satisface los niveles de excelencia más elevados".
Sin embargo, en su primera votación, cuando el tribunal se pronunció sobre la ejecución de un condenado a muerte, Alito rompió con los conservadores y apoyó a la mayoría en suspender la ejecución en el estado de Florida.
En los próximos meses, el Supremo verá otros temas que han dividido a los jueces y la opinión pública, como la constitucionalidad de la Ley de aborto de nacimiento parcial , del 2003, que prohíbe un método particular de aborto.
No obstante, no hay ningún caso que ponga en entredicho el histórico fallo de 1973 conocido como Roe contra Wade, que establece el derecho constitucional al aborto.
El tribunal verá en marzo el caso de Salim Ahmed Hamdan, un yemenita detenido en Guantánamo, quien demandó a las comisiones militares encargadas de juzgar a los acusados de terrorismo.
País dividido. Tales casos evidencian el peso que tiene la Corte Suprema en la definición de grandes temas políticos y sociales en el país, lo que explica que organizaciones de base estén tan pendientes de cada nombramiento.
Así, mientras organizaciones cristianas de derecha impulsaron el nombramiento de Alito, grupos defensores de los derechos civiles se movilizaron en su contra.
"La filosofía judicial de Alito despierta serias dudas sobre su compromiso con la preservación de nuestros derechos y libertades civiles", comentó Caroline Fredrickson, de la Unión Americana de Libertades Civiles.
Citando varios de sus fallos en tribunales menores, dijo que Alito privilegia el poder del Gobierno sobre los derechos individuales. Pero Jan LaRue, del grupo cristiano Mujeres Preocupadas de América, opinó: "Alito es todo lo que un juez debe ser, confío en que obrará con integridad y respeto por los derechos de cada uno".