Un anuncio de un investigador norteamericano de clonar seres humanos para parejas estériles relanzó la polémica sobre esta técnica aplicada al hombre.
La Casa Blanca y los parlamentarios reaccionaron rápidamente y en forma conjunta ante el anuncio del controversial investigador Richard Seed, de un proyecto de creación de una clínica de clonación humana, que se instalará, en principio, en Chicago y se extenderá luego al resto de Estados Unidos y el mundo.
"Crear vida en un laboratorio como se haría por clonación humana es totalmente inapropiado, así como muy alejado de los procesos de matrimonio y filiación, debemos rebelarnos contra ese concepto en sí mismo", dijo ayer el representante republicano Vernon Elhers.
Elhers impulsó el año pasado un proyecto de interdicción al clonaje de seres humanos después que investigadores escoceses anunciaron haber obtenido éxito en la clonación de una oveja.
Clonajes humanos
Pero el proyecto de ley no será debatido hasta que el Congreso reinicie sus sesiones a fines de enero, mientras Richard Seed, físico de formación que cuenta con 20 años de investigaciones sobre fecundidad, afirma poder efectuar los primeros clonajes humanos antes que la ley sea sometida a votación.
La Casa Blanca reaccionó ayer y reiteró su oposición total a toda experiencia de clonación en seres humanos.
"Nuestra opinión, que es firmemente opuesta al clonaje humano, ha sido expuesta claramente por el presidente", Bill Clinton, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Michael McCurry.
Un colaborador de Elhers, primer investigador en física en ocupar una banca en el Congreso norteamericano, duda de que el examen del proyecto de ley pueda ser acelerado, mientras que McCurry evocó esa posibilidad.
"No estaría sorprendido si hacemos una nueva tentativa en ese sentido y atraemos nuevamente la atención del Congreso sobre la importancia de esta legislación", comentó un portavoz del parlamentario republicano.
Ciertos estados no parecen tener prisa en que se inicien los experimentos de clonación humana. El gobernador de California, Pete Wilson, por ejemplo, firmó en octubre una ley de interdicción sobre el clonaje en seres humanos.
Tras el anuncio del nacimiento de la oveja Dolly, primer clonaje de un animal adulto, por un equipo del laboratorio escocés PPL Therapeutics, el presidente Clinton se pronunció a favor de adoptar una ley de interdicción por cinco años para realizar experiencias de ese tipo en territorio estadounidense.
Confirmó, igualmente, la prohibición de emplear fondos federales en experimentos de clonaje humano hasta que se adopte una ley y demandó a la comunidad científica del sector privado seguir el ejemplo de la administración federal.
Una portavoz de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, Heather Kowalski, recordó, por su parte, que esta asociación "ha dejado en claro vigorosamente su posición contra el uso de esta tecnología sobre los humanos", según un anuncio realizado luego del clonaje de la oveja Dolly.