
Lima. AFP. Organizaciones de derechos humanos quedaron en la mira en Perú bajo sospecha de que sus actividades podrían beneficiar a grupos armados, luego que una de ellas recomendó al Parlamento Europeo no incluir al MRTA en una relación de grupos terroristas.
El debate estalló a casi dos semanas de la V Cumbre América Latina, Caribe y Unión Europea, del 16 de mayo en Lima, lo que provoca temores de que el caso empañe la reunión a la cual asistirán 60 jefes de Estado o de Gobierno.
La polémica incluso provocó que el presidente peruano Alan García propusiera enviar una delegación multipartidaria del Congreso a Europa para explicar por qué Lima considera terrorista al Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA).
La probabilidad de que el caso se filtre en la cumbre ante la presión mediática y del Congreso peruano, llevó a que García exhortara “a tener cuidado para no cruzar los temas”.
El presidente peruano graficó su malestar por la decisión europea con una frase: “Es grave que el europarlamento no conozca las acciones del MRTA”.
Los temores se ciernen ante la próxima cita de europarlamentarios con sus pares andinos en Lima, el 30 de abril.
“La votación sobre el MRTA introduce una nube gris en la cumbre, pero hay que manejar las cosas con prudencia y evitar que algún demagogo pretenda empañar la cita internacional”, indicó Augusto Alvarez en el diario Perú 21.
García llamó incluso “traidores a la patria, por desnaturalizar la verdad” a los dirigentes de la Asociación Proderechos Humanos (Aprodeh), la Organización No Gubernamental (ONG) que recomendó a 20 legisladores socialistas europeos evitar calificar al MRTA como grupo terrorista.
El grupo rechazó las imputaciones y señaló que el 22 de abril respondió a un pedido de las bancadas de los Verdes y la Izquierda Unitaria Europea sobre el MRTA.
Francisco Soberón, responsable de Aprodeh, justificó la decisión señalando que el MRTA está inoperativo desde hace 8 años, sus dirigentes presos y no se le conoce actividad alguna.
“Estimamos que no se debe sobredimensionar la existencia y actividad de un grupo como el MRTA, (con esta campaña) que puede servir para perseguir a activistas sociales y opositores políticos, acusándolos injustamente del delito de terrorismo”, advirtió la ONG en un comunicado.
“Para el gobierno el MRTA sigue existiendo y es una ficha del eje Caracas-FARC”, anotó Mirko Lauer en su columna del diario La República.
Aprodeh denunció que existe en Perú “un clima de intolerancia y autoritarismo que es parte de una campaña del gobierno para criminalizar la protesta social”.