
Santiago. EFE. El exdictador chileno Augusto Pinochet, fallecido el 10 de diciembre, dejó parte de su fortuna a su esposa y tres hijas, sin mencionar a sus dos hijos, según informó el diario El Mercurio.
Se trata de $1,5 millones que, según un documento que Pinochet firmó el 11 de julio del 2002 ante un notario, mantenía en ese entonces invertido en una empresa mexicana a través del banco estadounidense Coutts, que en la actualidad pertenece al grupo español Santander Central Hispano (CSH) .
Tras estallar en el 2004 el escándalo de las cuentas secretas que Pinochet mantenía en varios bancos extranjeros, ese dinero fue embargado por la Justicia, señala el periódico.
En el documento, Pinochet deja el dinero en partes iguales a su esposa, Lucía Hiriart, y a sus hijas Lucía, Verónica y Jacqueline y no menciona a sus hijos Augusto y Marco Antonio.
No obstante, la empresa en la que estaba depositado el dinero, la mexicana Pulsar, quebró posteriormente, por lo que la suma quedó reducida a $954.000.
En el documento aludido, del año 2002, Pinochet también reparte algunos bienes, como la finca Los Boldos, en la que fueron depositadas sus cenizas, su casa junto a la cordillera de Los Andes, tres departamentos en ciudades de provincia y algunos vehículos.
La versión periodística no indica, sin embargo, a los favorecidos con esta parte de la herencia.
Tras la muerte del exgobernante de facto, sus abogados han iniciado gestiones para el alzamiento del embargo judicial y la entrega del dinero y bienes a los herederos.