El exdictador chileno Augusto Pinochet fue arrestado la noche del viernes por la policía británica, a raíz de una solicitud de extradición presentada por España, pese a las protestas de Chile de que el general goza de inmunidad diplomática.
Según informes de la prensa, el exdirigente chileno se encontraba en una clínica de Londres, recuperándose de una operación de hernia discal, cuando se llevó a cabo su arresto.
Dos jueces españoles desean interrogar a Pinochet acerca de la muerte de un número no especificado de españoles en Chile, entre setiembre de 1973 y diciembre de 1983. (Nota aparte.)
Chile anunció una protesta formal ante las autoridades británicas, con el argumento de que el senador vitalicio, de 82 años, poseía inmunidad diplomática. Pero Gran Bretaña afirmó, en cambio, que Pinochet no disfrutaba de inmunidad diplomática.
En Chile, la izquierda externó su regocijo mientras su contraparte fustigó la decisión. (Nota aparte.)
El Gobierno estadounidense, por su parte, comunicó ayer que "espera tener más detalles" sobre los motivos de la detención de Pinochet "antes de fijar una posición formal", declaró el portavoz del departamento de Estado, James Rubin.
"Me pidieron mantener un bajo perfil sobre este tema", agregó con una sonrisa.
De magistrados y policía
La oficina del primer ministro Tony Blair dijo que el asunto era "una cuestión que corresponde a los magistrados y a la policía'".
La Secretaría británica del Interior dijo ayer que el Gobierno español tenía hasta 40 días, a partir de ayer, para presentar una solicitud formal de extradición.
Según una ley de 1989, la decisión final sobre si se extradita a Pinochet o no corresponde al secretario del Interior, cargo que desempeña al presente Jack Straw.
La orden judicial dice que entre el 11 de setiembre de 1973, cuando asumió el poder por un golpe de estado, hasta el 31 de diciembre de 1983, Pinochet asesinó a ciudadanos españoles en Chile, dijo una vocera de Scotland Yard.
El canciller español Abel Matutes, que asiste a la cumbre iberoamericana de Oporto, Portugal, dijo que su gobierno "respeta las decisiones tomadas por los tribunales".
Pero el embajador chileno en Londres, Mario Artaza, afirmó que procurará la libertad de Pinochet. "Debemos poner en claro que el señor Pinochet es un senador que viaja con pasaporte diplomático", agregó Artaza.
El gobierno de Santiago también ha dicho que no reconoce la autoridad de tribunales extranjeros sobre situaciones ocurridas en Chile.
Previamente se había dicho que Pinochet, quien cumple 83 años el mes entrante, había sido dado de alta del Hospital London Bridge el miércoles.