“El hecho de partir, no hará que se respeten más los derechos humanos”, afirmó De Margerie para quien “la solución del problema birmano no pasará por Total”.
“Es un problema político que supera ampliamente a la empresa”, agregó el director general del cuarto grupo petrolero mundial.
En dos informes separados difundidos el jueves, la ONG Earth Rights International (ERI), con sede en Estados Unidos, acusó a Total y a la petrolera estadounidense Chevron, de ocultar abusos de las fuerzas de seguridad birmana contra la población local.
El informe estimó además que el proyecto de gas de Yadana, que llevan adelante ambas petroleras, “ha generado $4.830 millones para el régimen birmano”.
Total está presente en Birmania desde 1992 en el campo de gas de Yadana, del que posee un 31,24%.
Chevron tiene una participación del 28% en ese campo, que representa un 60% del volumen de exportaciones de gas de Birmania a Tailandia.
“Si nuestra partida cambiara algo en Birmania, podría plantearse la cuestión. Pero francamente, no lo creo”, afirmó el responsable del grupo francés.
De Margerie aseguró que la líder opositora birmana y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, nunca ha reclamado que la petrolera abandonara el país.
“La misión de Total no es restaurar la democracia en el mundo. Ese no es nuestro trabajo”, afirmó el director general del grupo petrolero.
La ERI no les pide a Total y a Chevron que se vayan de Birmania sino que den a conocer el dinero que le entregan al regimen militar desde 1992 y digan la verdad sobre las condiciones de trabajo en sus plantas.