
Tel Aviv. DPA y AFP. Pese a llamados de la comunidad internacional para frenar la violencia en Oriente Medio, Israel siguió atacando por aire la franja de Gaza, donde los muertos llegan ya a 400, y volvió a rechazar un alto el fuego provisional.
El primer ministro saliente israelí, Ehud Olmert, rechazó una vez más el cese provisional de las hostilidades en Gaza. “No empezamos la ofensiva de Gaza para terminarla con el mismo número de ataques de cohetes. Israel ya dio una oportunidad justa a un alto el fuego”, dijo Olmert citado por su portavoz, Mark Regev.
En tanto, el grupo islamista palestino Hamas, que controla la franja de Gaza, dijo que combatirá contra las fuerzas israelíes “hasta el último aliento” en el caso de una ofensiva terrestre, que parece más cercana tras el rechazo por parte de Israel de las propuestas de tregua.
“Hamas está listo para cualquier cosa y lucharemos hasta el último aliento. El enemigo no podrá ocupar Gaza o aniquilar a Hamas”, declaró el diputado Mushir al-Masri, jefe del grupo parlamentario de Hamas.
“Israel se lanzará a una auténtica aventura si decide invadir Gaza. Le reservamos sorpresas”, afirmó.
Desde la ofensiva iniciada el sábado han muerto hasta ahora 394 palestinos, entre ellos mujeres y niños, y otros 1.900 resultaron heridos según datos de las autoridades sanitarias de Gaza.
Israel da cuenta de cuatro víctimas mortales provocadas por el disparo de más de 250 cohetes desde la Franja de Gaza desde el sábado. “El aumento del alcance de los misiles palestinos hace peligrar a un millón de israelíes”, dijo el portavoz policial Micky Rosenfeld.
Los esfuerzos internacionales por relajar tensiones se intensificaron. Los Estados árabes exigieron que se convoque al Consejo de Seguridad de la ONU para poner fin a las hostilidades entre Israel y los grupos palestinos radicales.
Los ministros de Exteriores de los miembros de la Liga Árabe, reunidos ayer en El Cairo, dijeron haber dejado de lado sus conflictos internos para frenar el derramamiento de sangre en la Franja de Gaza y propusieron el envío de una tropa internacional de protección al territorio palestino.
Varios países árabes anularon las celebraciones de Año Nuevo en señal de solidaridad con los palestinos de Gaza. No se celebrarían los conciertos, galas y cenas previstas para la entrada del 2009 en Egipto, Dubai, Jordania y Siria, aunque Líbano, al menos su capital, no renunció a la fiesta.
En Rusia, el ministro del Exterior, Serguei Lavrov, habló por teléfono con el jefe de Hamas en el exilio, Jaled Meshal.
Meshal manifestó su disposición a “poner fin a la confrontación armada con Israel si este levanta el bloqueo contra la Franja de Gaza”, dijo el ministerio de Exteriores.
Lavrov también habló por teléfono con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, a quien respaldó en sus esfuerzos por entablar el diálogo entre los grupos palestinos rivales.
Abas, a quien el ataque israelí contra Gaza ha quitado respaldo popular, según analistas, amenazó ayer con abandonar las negociaciones de paz con Israel si este insiste en la ofensiva.
El Ejército israelí permitió ayer de nuevo ayer la entrada de 100 camiones con ayuda y mil unidades de sangre en la Franja de Gaza, así como que 22 heridos salieran para ser tratados en Israel.