"El nuevo Excélsior nace entre una plétora de incertidumbre económica, pero con nuestro arrollador entusiasmo para levantar este diario a las alturas que voló en calidad de la catedral del periodismo mexicano", afirmó en su primer editorial.
El Excélsior , uno de los más antiguos y reconocidos periódicos del país, afronta graves dificultades económicas, debido a deudas millonarias con los bancos, otros acreedores y las autoridades fiscales.
Los trabajadores destituyeron el viernes en una asamblea al presidente y director general, Regino Díaz, y otros directivos después de encabezar este diario durante más de 24 años y designaron a tres consejos provisionales para encargarse de mantener abierto el diario.
Los trabajadores rechazaron la propuesta de venta del rotativo y reiteraron su decisión de buscar una salida a sus dificultades económicas.
Los directivos provisionales afirmaron que el nuevo Excélsior tendrá que conseguir nueva financiación apoyada en una reestructuración "honesta y a fondo de nuestras precarias finanzas, cuya situación deberá ser aclarada a satisfacción por los exdirigentes suspendidos".
Los nuevos responsables editoriales señalaron que los exdirectivos pusieron a Excélsior "al lado equivocado de la historia", al haber apoyado incondicionalmente al candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Francisco Labastida, e hicieron "oídos sordos al clamor de cambio del pueblo mexicano". Aseguraron que Excélsior ha sido rescatado y que en él no se volverán a publicar "informaciones basadas en políticas editoriales que reflejen compromisos políticos deleznables".
Señalaron que "ante el pueblo de México resurge un orgulloso y combativo medio de comunicación, rescatado de un pequeño grupo" para preservar la fuente de trabajo y engrandecer el periodismo mexicano