
Riad. EFE. La peregrinación anual a La Meca (Arabia Saudí) comenzó ayer con la presencia de casi tres millones de fieles procedentes de todo el mundo, que iniciaron el hach con una visita al vecino valle de Mina en una jornada de meditación y recogimiento.
Según la agencia oficial de noticias saudí SPA, desde primera hora de ayer grandes grupos de peregrinos se dirigieron a Mina, diez kilómetros al este de La Meca, en el llamado Youm el Tarueya (día de la reflexión), una jornada dedicada al recogimiento, la meditación y la oración.
Es en Mina donde, según el Islam, Abraham acudió para cumplir la orden de Dios de sacrificar a su hijo Ismael, antes de que Alá le enviara un carnero.
Vestidos con el Ihram , dos piezas de tela blanca sin costura para los hombres y una túnica larga las mujeres, todos entonan al unísono Labbaik Allahuma Labbbaik (Aquí estoy, oh señor), con distintos acentos, al tiempo que avanzan hacia el valle.
En todo este tiempo, los peregrinos no pueden cortarse el pelo, ni afeitarse, limarse uñas, perfumarse o cubrirse la cabeza en el caso de los varones.
Las mujeres sí deben cubrirse el cabello, no la cara, aunque se la tapen en sus países de origen.
Unos 100.000 oficiales se desplegaron en los lugares santos para brindar seguridad a los fieles.
Al ser el lugar que más peregrinos recibe, las autoridades saudíes dispusieron en Mina 60.000 tiendas de campaña, además de hospitales, centros de telecomunicaciones, tiendas y ambulancias para atender a los creyentes.
La presencia de los fieles en Mina durará hasta hoy de madrugada, cuando comenzarán a subir al Monte Arafat, conocido también como Yabal Al Tauba (arrepentimiento), considerado el ritual más importante del hach .
En este monte, el profeta Mahoma pronunció hace catorce siglos su último sermón en medio de miles de sus seguidores, dos meses antes de su muerte en la ciudad de Medina, donde permanece enterrado.