
San Salvador. AFP. La derecha que gobierna El Salvador desde 1989 y la exguerrilla izquierdista, hasta 1992 enfrentadas con las armas, libran una lucha sin cuartel para tomar el control político de un país que todavía mantiene abiertas las heridas de la guerra civil.
La primera batalla hacia el poder será el próximo domingo en los comicios legislativos y municipales que tienen como principales protagonistas a la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).
Basada en recientes encuestas, la jesuita Universidad Centroamericana (UCA) señaló que existe una “imagen clara” de que el FMLN se apresta a aumentar su cuota de poder político institucional “con grandes posibilidades” incluso de ganar las elecciones presidenciales, que se realizarán en marzo.
El partido que domine el Congreso unicameral de 84 escaños, además de impulsar las leyes de su interés, tendrá la oportunidad de incidir en la elección de puestos clave en el Poder Judicial, el Poder Electoral y la Contralorías.
Para las elecciones del domingo están convocados 4,2 millones de salvadoreños.