Funes, quien calificó el hecho como acto terrorista, detalló que algunos lesionados “se encuentran en situación de mucha gravedad en distintos hospitales tras el incidente ocurrido la noche del domingo”.
El mandatario indicó que al menos siete sujetos, en su mayoría de la pandilla “La 18”, fueron capturados, y el gabinete de seguridad analiza en una reunión de emergencia medidas para redoblar la seguridad.
“Hubo disparos. Detuvieron el vehículo, lo rociaron de gasolina, le prendieron fuego. Algunos lograron salir, otros no y murieron adentro. Es un acto que busca generar terror en la ciudadanía”, aseveró Funes tras un acto público en el este del país.
“Esta es una nota trágica que nos enluta, que nos obliga a expresar solidaridad y redoblar nuestro esfuerzos”, expresó ayer el Presidente.
Agregó que “la Policía ya está sobre el asunto. Hemos realizado siete capturas y entre esas capturas están los autores materiales y suponemos que también los intelectuales”.
Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad, Manuel Melgar, declaró que “este es un hecho típicamente terrorista. Pretende meter temor a la población. Hay que investigar cuál puede ser la motivación que puede estar atrás de este hecho”, apuntó.
El director de la Policía Nacional Civil, Carlos Ascencio, indicó que policías que acudieron al lugar rompieron los cristales del microbús para que los pasajeros pudieran escapar.
“Se pudo auxiliar a cerca de 13 personas que se condujeron a diferentes centros hospitalarios. (Policías) hicieron uso de sus fusiles para quebrar las ventanas y poder facilitar la evacuación de las personas que se encontraban en el interior”, agregó.
Ascencio expresó que en el momento tres sujetos fueron detenidos cerca del lugar del ataque y a uno de ellos “se le encontró todavía impregnado de gasolina”.
La zona es asediada por pandilleros de las rivales Mara Salvatrucha y La 18, ligadas a extorsiones, en su mayoría contra comerciantes y empresarios de autobuses.
Las pandillas están establecidas en los barrios populosos y se estima que tendrían unos 13.500 miembros, de los cuales 5.700 están presos.
El presidente de la Federación de Empresarios y Transportistas Salvadoreños, Catalino Miranda, dijo que su sector ha sido la principal víctima de los pandilleros, quienes en el 2009 obtuvieron unos $18 millones por extorsiones.
Agregó que ese año los pandilleros asesinaron a 137 choferes, cobradores y empresarios, mientras que 37 unidades fueron incendiadas, con saldo de un conductor que murió calcinado.
Entre enero y junio del 2010 suman unas 80 víctimas y 15 unidades incendiadas, con dos conductores calcinados, incluido uno en el ataque del domingo.