
México. AP. Las pandillas centroamericanas, llamadas maras , se han establecido en México donde representan un problema de seguridad nacional según un informe difundido antier por la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
José Luis Soberanes, presidente de la Comisión, emitió una valoración del problema donde acusó a las agencias policiales de permitir que la situación saliera de control mientras la Policía se concentra solo en combatir el tráfico de drogas.
Integrantes de estos grupos viajaron a México luego que los países de la región comenzaron a implementar duras leyes y medidas de seguridad contra las pandillas.
El reporte de la Comisión afirma que 5.000 mareros operan en al menos 200 células distribuidas en 23 de los 32 estados de México.
“Hay negligencia por parte del gobierno”, dijo Soberanes.
La Mara 18 y la Mara Salvatrucha son conocidas en Centroamérica y Estados Unidos por sus tácticas violentas, que incluyen el decapitar a sus enemigos.
Nueva nacionalidad. En el estado sureño de Chiapas, fronterizo con Guatemala, un 63% de los miembros de las maras detenidos por la Policía son ciudadanos mexicanos y, según Soberanes, eso demuestra que las pandillas tienen un arraigo genuino en tierras mexicanas.
“Se han ido mexicanizando”, dijo Raúl Plascencia, inspector de la comisión de derechos humanos.
Soberanes indicó que la Policía en México está mal preparada para lidiar con el problema y que en muchos casos es incapaz incluso de detectar que algunos de los sospechosos que detienen son mareros.
La entidad recomendó que el gobierno intercambie información y bases de datos con agencias policiales para identificar a las maras .