
La policía palestina comenzará a patrullar cuatro ciudades cisjordanas: Ramalá, Tulkarem, Kalkilia y Jericó el próximo miércoles, gracias a otro acuerdo relámpago alcanzado entre palestinos e israelíes con vistas a la próxima reunión de Mahmud Abas y Ariel Sharon.
La retirada de las tropas israelíes de Cisjordania y la vuelta a las líneas anteriores al estallido de la Intifada en el 2000 forma parte de lo establecido en la Hoja de Ruta o plan de paz del Cuarteto de Madrid (EE. UU., Rusia, la ONU y la UE), que hasta ahora rechazaba de plano el primer ministro de Israel, Ariel Sharon.
Oficiales de la seguridad palestina se reunirán hoy para preparar el traspaso y la asunción del control de seguridad en dichas ciudades y continuar las conversaciones para que se produzca el traspaso en el resto de las localidades de Cisjordania.
Acuerdo
El acuerdo lo alcanzaron el sábado tarde el exministro de Interior palestino Mohamed Dahlán y el ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz tras casi cinco horas de conversaciones en un hotel de Tel Aviv.
"Hablamos sobre la cesión de responsabilidades, como ha sucedido en la franja de Gaza. Creemos que en los próximos días entregaremos el control de las localidades de Cisjordania", declaró Mofaz a la radio del Ejército israelí.
Agregó que "allá donde los palestinos patrullen, y si patrullan con eficacia, no habrá necesidad de actividades antiterroristas" por parte de Israel.
Mofaz afirmó después, en el Consejo de Ministros, que las normas para abrir fuego por parte del Ejército han sido redefinidas en las zonas que ya patrulla la policía palestina, como lo es la franja de Gaza.
De hecho, desde el pasado viernes todas las operaciones militares que se lleven a cabo en Cisjordania habrán de contar con la autorización del comandante en jefe del Ejército, general Moshe Yaalon.
Por otra parte, Israel disparó varios obuses contra sectores de las polémicas granjas de Cheba, un territorio en disputa en la frontera entre Israel, Siria y el Líbano.
Las granjas de Cheba son el único territorio que el Ejército israelí no desalojó cuando en mayo del año 2000 se retiró del sur del Líbano, tras más de 22 años de ocupación.
Entre tanto, 130.000 colonos judíos protestaron ayer en Jerusalén contra el plan de desconexión israelí, que prevé la retirada de todos los asentamientos de la franja de Gaza y cuatro en Cisjordania.