
Jerusalén. EFE. Más de 300 palestinos se enfrentaron ayer con fuerzas israelíes en la ciudad cisjordana de Hebrón, ocupada por Israel, en el 16 aniversario de la matanza de 29 palestinos por un extremista judío en la Tumba de los Patriarcas.
En la protesta participaron también varias decenas de israelíes, entre ellos el diputado árabe del partido comunista Hadash, Mohamed Barakeh, informaron los medios locales.
Los manifestantes marcharon por las principales calles de la ciudad para recordar el aniversario del asesinato por parte del ultraortodoxo judío Baruj Goldstein de 29 palestinos que se encontraban rezando en el interior del santuario donde se cree que están enterrados los patriarcas bíblicos.
El recinto, conocido como Cueva de los Patriarcas por los judíos y por los musulmanes como la Mezquita de Ibrahim, se encuentra dividido y tiene una pequeña sección que visitan exclusivamente los judíos desde la matanza y que contiene dos salas de culto.
A primeras horas de la tarde de ayer decenas de palestinos, en su mayoría jóvenes, arrojaron piedras contra las fuerzas de seguridad israelíes apostadas junto a la Tumba de los Patriarcas y éstas emplearon material antidisturbios.
La de ayer es la cuarta jornada consecutiva en la que se producen choques en la ciudad después de que el domingo el Gobierno israelí anunció sus intenciones de declarar la Cueva de los Patriarcas, que alberga una sinagoga y una mezquita, y la Tumba de Raquel, en el distrito cisjordano de Belén, parte del patrimonio nacional.
La medida ha sido condenada por la Autoridad Nacional Palestina (ANP) porque “daña los esfuerzos internacionales para lograr la reanudación del proceso de paz”.