El Consejo permanente de la OTAN ayer transmitió a los militares de la Alianza la orden de actuar en Kósovo, decisión que podría desembocar en una ofensiva militar al término de un plazo de 96 horas (cuatro días).
"El Consejo del Atlántico Norte decidió emitir las órdenes de activación... cuya ejecución comenzará no antes de 96 horas a partir de hoy", informó el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Javier Solana.
La adopción de la decisión tiende a mantener la presión sobre Belgrado, donde el emisario norteamericano Richard Holbrooke debe celebrar hoy, martes, una nueva ronda de discusiones con el presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic.
La "orden de activación" cubre dos escenarios de intervención aérea: ataques limitados con el empleo de misiles crucero y una campaña aérea gradual.
La Alianza decidió sobre una combinación de los dos, con una orden a los militares de lanzar primero misiles cruceros, al término de un plazo de cuatro días, junto a la orden de iniciar la primera fase de una campaña aérea escalonada .
La orden de activación se dio luego que Holbrooke rindió ayer su informe a la OTAN sobre sus conversaciones con el presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, y en aparente contradicción con versiones extraoficiales, que hablaban de "importantes avances" en los esfuerzos por resolver la crisis.
Un funcionario de alto rango de la Casa Blanca, que habló bajo condición de mantener el anonimato, había adelantado que Milosevic había aceptado la retirada total de las tropas serbias de la provincia de Kósovo (de mayoría albanesa), así como la llegada de 2.000 observadores internacionales, para verificar el retiro.
Sin embargo, otro funcionario norteamericano, señaló que quedan algunos obstáculos por salvar en las negociaciones y poner fin a siete meses de violenta ofensiva serbia contra los albaneses de Kósovo.
Fuentes serbias aseguraron -previo al anuncio del ataque- que Holbrooke estaba tratando de retrasar en 24 horas la emisión de una orden de activación.
La agencia rusa de noticias Interfax citó al ministro de Defensa de ese país, Igor Sergeyev, cuando dijo que Milosevic había ofrecido permitir la entrada de 1.500 observadores a Kósovo.
Sin embargo, la agencia no aclaró si esta era una nueva propuesta o simplemente una referencia a la oferta de la semana pasada de permitir la entrada de una misión de Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).
Gran hermetismo
Holbrooke se encogió de hombros en el momento en que entró al recinto donde sostuvo conversaciones con el secretario general de la OTAN, Javier Solana.
Posteriormente rendiría su informe a la reunión de embajadores de la OTAN, quienes se preparan para autorizar los ataques aéreos.
Fuentes serbias señalaron que los puntos por resolver en las intensas negociaciones entre Holbrooke y Milosevic cubrían la exigencia de procedimientos de supervisión del cese al fuego y que los sospechosos de crímenes de guerra de Kósovo se enfrenten al tribunal de las Naciones Unidas en La Haya.
El funcionario de la Casa Blanca, quien pidió no ser identificado, dijo que Estados Unidos todavía quiere que la OTAN siga adelante con sus planes de aprobar la autorización de una acción militar, para castigar a los serbios por su violenta ofensiva contra la mayoría de etnia albanesa en Kósovo.