BRUSELAS (AFP) - Los ministros de Defensa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) dieron su aprobación tácita el jueves en Bruselas al proyecto de escudo antimisiles estadounidense en Europa, pese a que Moscú, que se opone ferozmente, haya presentado una solución de recambio.
"Los ministros acordaron avanzar en la cuestión de la defensa antimisiles en el seno de la OTAN, un importante tema transatlántico, y proceder a una evaluación de las implicaciones políticas y militares del sistema estadounidense" que tiene previsto su despliegue en Polonia y la República Checa, declaró el portavoz de la organización, James Appathurai.
"Los resultados de esta evaluación se esperan para febrero del 2008", con el objeto de ser sometidos al juicio de los dirigentes de los países de la alianza en la próxima cumbre del siguiente abril, en Bucarest, precisó el portavoz.
Según otro responsable de la Organización del Tratado del Atlámntico Norte en la reunión ningún ministro planteó suspender el proyecto, como pide Moscú.
A continuación se celebró precisamente una sesión del Consejo OTAN-Rusia con el nuevo ministro de Defensa ruso, Anatoli Serdiukov. Este repitió los argumentos del Kremlin. "Consideramos un gesto hostil el despliegue de un sistema antimisiles estratégico cerca de la frontera rusa", dijo, según la agencia rusa Interfax.
El Kremlin se opone a ese plan y en respuesta convocó a una conferencia extraordinaria del Tratado de Fuerzas Convencionales en Europa (CFE por sus siglas en inglés) para revisar el equilibrio de armas en el Viejo Continente, encuentro que se lleva a cabo hasta el viernes en Viena.
Un paso positivo en la polémica fue la propuesta formulada a Estados Unidos por el presidente ruso Vladimir Putin en la cumbre de G8 en Alemania la semana pasada de compartir un escudo antimisiles utilizando una base conjunta en Azerbaiyán.
El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, dijo que los expertos están examinando la oferta rusa, pero que su país seguirá negociando mientras con Polonia (donde pretende instalar diez misiles interceptores) y la República Checa (emplazamiento para un radar), según el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer.
"La atmósfera de esta reunión fue tranquila y fría", consideró un diplomático. "Cada uno se limitó a reiterar sus posiciones (...) No hubo progresos", añadió.
La OTAN concluyó hace un año que era necesario proteger a la población ante la existencia de un riesgo de ataque con misiles, pero no tomó una decisión sobre cómo hacerlo ante la complejidad de la cuestión.
El interés del dispositivo estadounidense para los europeos es reducir considerablemente los costes de esa defensa antimisiles, subrayó el secretario general adjunto de la OTAN, John Colston, antes de la reunión de este jueves. Y es que, según ese proyecto, la OTAN sólo tendrá que costear un sistema "complementario" del escudo estadounidense, que cubre a la mayoría de los países de la alianza.
Los pocos países del sureste europeo no cubiertos por el plan estadounidense, Grecia, Bulgaria, Turquía y el este de Rumania, tendrán que ser protegidos mediante otro sistema, de medio alcance, que la OTAN debe tener preparado para el año 2010.
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