
Más de 50 perezosos murieron vinculados a una atracción turística en Florida que prometía experiencias inmersivas con estos animales. El caso escaló hasta autoridades estatales de Estados Unidos y ahora impulsa una campaña internacional liderada por dos organizaciones conservacionistas de Costa Rica para prohibir la importación de perezosos silvestres con fines comerciales.
The Sloth Conservation Foundation (SloCo), con sede en Puerto Viejo de Talamanca, y The Sloth Institute (TSI), ubicado en Quepos, trabajan desde enero del 2026 en la investigación y documentación del caso, que generó cuestionamientos sobre el comercio y uso de perezosos en cautiverio para entretenimiento turístico.
Las organizaciones señalaron que comenzaron a colaborar con periodistas de investigación y exempleados de la instalación después de detectar inconsistencias alrededor del proyecto conocido como “Slotharium” (santuario de perezosos), promocionado como una experiencia inmersiva para observar perezosos.
Según las investigaciones y reportes citados por las organizaciones, muchos de los animales fueron capturados en vida silvestre e importados desde Guyana y Perú para integrar la exhibición.
El caso tomó fuerza pública tras reportes de Inside Climate News y documentos de la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC), que detallaron la muerte de al menos 31 perezosos entre diciembre del 2024 y febrero del 2025 en una bodega asociada al proyecto. Posteriormente, organizaciones conservacionistas elevaron la cifra total de animales fallecidos a más de 50.
Los informes describen problemas de calefacción durante bajas temperaturas, fallas en las condiciones de alojamiento y animales que llegaron en mal estado de salud. Inspectores también documentaron jaulas que no cumplían requisitos legales.
“El caso de Sloth World Orlando no es un incidente aislado. Expuso un problema mucho más grande: un sistema que continúa permitiendo la importación y explotación comercial de perezosos, pese a la evidencia científica que demuestra que estos animales no son aptos para este tipo de ambientes”, afirmó Rebecca Cliffe, fundadora y directora ejecutiva de SloCo.
Sloth World Orlando se promocionaba como el “primer Slotharium del mundo”, una instalación bajo techo de unos 7.500 pies cuadrados que prometía experiencias “sin contacto” con más de 40 perezosos de distintas especies, incluidos ejemplares nacidos en cautiverio.
Sin embargo, especialistas cuestionaron desde el inicio el origen de los animales y la viabilidad de mantener especies altamente sensibles en condiciones artificiales.
La semana pasada, Cliffe y Sam Trull, fundadora de The Sloth Institute, viajaron a Orlando para reunirse con legisladores, autoridades locales y funcionarios vinculados con el caso. Ambas organizaciones también sostuvieron encuentros con representantes de la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC).
Tras esas reuniones, las autoridades estadounidenses anunciaron una suspensión temporal de la importación de perezosos a Florida mientras continúan las investigaciones.
Para las organizaciones, la medida representa un avance importante debido a que Florida funciona como principal punto de entrada para el comercio de perezosos hacia Estados Unidos.
Sin embargo, el objetivo va más allá de una restricción temporal. SloCo y TSI impulsan cambios permanentes en la legislación estadounidense para prohibir la importación de perezosos silvestres y establecer regulaciones más estrictas sobre la tenencia comercial y privada de especies consideradas altamente sensibles.
“Los perezosos son animales altamente especializados, extremadamente sensibles al estrés, al manejo constante y a ambientes artificiales. No son animales domesticados ni aptos para entretenimiento turístico”, explicó Trull.
Ambas organizaciones acumulan años de trabajo científico y práctico con perezosos en Costa Rica. SloCo desarrolla investigaciones sobre poblaciones silvestres y proyectos de restauración de hábitat en el Caribe Sur, mientras que TSI trabaja en rescate, rehabilitación y liberación de perezosos huérfanos o heridos en Manuel Antonio.
El caso también reabre una discusión más amplia sobre el comercio de fauna silvestre. Un reportaje previo de La Nación documentó que Costa Rica funciona como país de origen, tránsito y destino de especies silvestres traficadas ilegalmente. Entre las especies más afectadas figuran aves, reptiles y mamíferos como el perezoso de dos dedos.
De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), entre 2015 y el primer trimestre del 2025 se contabilizaron 980 decomisos relacionados con trasiego de flora y fauna silvestre, cacería y tenencia ilegal.
Aunque el caso de Florida ocurrió fuera de nuestro país, este refleja una presión global creciente sobre especies utilizadas como símbolo turístico o comercial.
