
Moscú. Violentos combates se produjeron ayer en las calles de la capital chechena, mientras en Moscú el secretario general de la ONU, Kofi Annan, pedía a Rusia evitar las violencias contra "los civiles inocentes".
El FSB (Servicio Federal de Seguridad) anunció nuevas medidas de seguridad en toda Rusia para prevenir atentados terroristas.
Mientras, un periodista de la sección rusa de Radio Free Europe, Andrei Babitsky, fue detenido en Chechenia por las fuerzas rusas acusado de complicidad con los combatientes independentistas.
Este endurecimiento de la posición rusa muestra la voluntad, ya observada, de controlar la información sobre el conflicto.
"Violentos combates se desarrollan en Grozny", declaró el general Valeri Manilov, número dos del estado mayor ruso. La artillería rusa bombardeó con una ferocidad sin precedentes el centro de la ciudad, según el corresponsal de la AFP en Grozny.
El general Manilov dio cuenta de una "violenta resistencia" de "3.000 combatientes chechenos, la mitad de ellos mercenarios" en la ciudad, que, según él, "aguantarán hasta la muerte, puesto que no tienen otra alternativa".
"Si a la artillería sumamos los disparos de los blindados, no puedo creer que algo quede en pie en Grozny", declaró un oficial ruso, que destacó que la artillería no es totalmente eficaz contra la guerrilla.
Un portavoz del presidente checheno Aslan Masjadov, consultado telefónicamente, afirmó que los chechenos perdieron 13 combatientes en las últimas 24 horas, y los rusos al menos 70.
El estado mayor afirmó por su parte que los rebeldes chechenos intentaron en tres ocasiones romper el cerco de las fuerzas rusas y perdieron 40 combatientes.
En total, el balance oficial de pérdidas federales tras el inicio de las operaciones en el Cáucaso norte en el verano de 1999 ascendía ayer a 1.226 muertos.
En el plano diplomático y humanitario, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, reiteró su preocupación por la población civil chechena, a la que habría que proteger de los combates, durante las entrevistas que mantiene con el gobierno ruso en Moscú.
"Todos estamos contra los terroristas, pero la fuerza utilizada contra ellos debe ser proporcional", declaró Annan, que solicitó que "se preste atención para evitar situaciones en las que los civiles inocentes sufran la violencia" de los ataques rusos.