
CHARM EL CHEIJ, Egipto (AFP) - El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, y el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, se reunieron este jueves en Charm el Cheij, al sur del Sinaí, para tratar de reanudar el proceso de paz en Oriente Medio.
Este segundo encuentro entre los dos dirigentes desde la llegada de Olmert al poder en marzo -el primero tuvo lugar en junio- pretende también ser un respaldo al presidente palestino, Mahmud Abas, en su pulso con el movimiento islamista Hamas, que controla el gobierno.
La conferencia de prensa conjunta tras la reunión estuvo marcada por la importante incursión del ejército israelí en el centro de Ramalá (Cisjordania) para arrestar a activistas palestinos que buscaba y en la que murieron cuatro palestinos y al menos 20 resultaron heridos.
Olmert expresó su "pesar por las víctimas inocentes" palestinas, después que Mubarak mostró su "descontento" por la operación israelí al abrir la rueda de prensa.
"Lamento si se afectó a inocentes en Ramalá, pero Israel está obligado a realizar operaciones para garantizar su seguridad", justificó Olmert.
La reunión entre Mubarak y Olmert se produjo mientras se espera que la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, llegue a la región, los próximos 13 y 14 de febrero, con el objetivo de desbloquear el proceso de paz, en punto muerto desde 2000.
La cuestión del soldado israelí Gilad Shalit, secuestrado hace más de seis meses en la franja de Gaza por tres grupos armados palestinos, está en el centro de las discusiones, señaló a principios de semana el responsable de la diplomacia egipcia, Ahmad Abul Gheit.
El Cairo está desempeñando desde el inicio el papel de intermediario principal para lograr que las dos partes implicadas lleguen a un intercambio de prisioneros.
En este sentido, el primer ministro palestino, Ismail Haniye, de Hamas, habló este jueves en Gaza de "progresos tangibles" en este asunto.
"Los israelíes rehusaban un intercambio (de prisioneros) y ahora lo aceptan", declaró al regresar de un peregrinaje a La Meca.
En la misma línea se expresó Abú Obeida, el portavoz del brazo armado de Hamas, uno de los tres grupos que reivindicó el secuestro de Shalit, quien habló de un paso "importante" en las negociaciones.
Además, un responsable de Hamas afirmó el jueves en Damasco que el soldado israelí está vivo y que se transmitió una grabación de voz a las autoridades de Israel.
Sin embargo Israel se ha apresurado en poner entre paréntesis la posibilidad de un final inminente de la crisis, rechazando las peticiones palestinas, que califica de "exageradas".
También pesimista se mostró el portavoz del gobierno palestino de Hamas, Ghazi Hamad, quien acusó a Israel de "bloquear el asunto de los prisioneros" al pedir la liberación de Shalit como condición previa a la excarcelación de "un cierto número de presos palestinos de ciertos grupos, como mujeres, niños, ancianos y enfermos", como ha pedido la parte palestina.
Según el diario árabe Asharq El-Awsat, con sede en Londres, los grupos palestinos reclaman la liberación de 1.500 prisioneros a cambio de Shalit.
El encuentro entre Olmert y Mubarak también puede ser el preludio de nuevas y próximas reuniones entre Olmert y Abas, después de su primera entrevista oficial, el 23 de diciembre de 2006.
Israel quiere reforzar al presidente palestino, que mantiene un pulso con Hamas desde que el 16 de diciembre de 2006 anunció su intención de convocar elecciones anticipadas para acabar con la parálisis política en los territorios palestinos.
© 2007 AFP