
En el enfrentamiento más grave, un ataque talibán mató a 35 civiles afganos y dejó heridos a más de 20 que trabajaban en las obras de construcción de una carretera en la provincia de Paktia, fronteriza con Pakistán.
Los talibanes reivindicaron el ataque en un comunicado en su portal web y elevaron el número de trabajadores muertos a 40, mientras que un portavoz de los insurgentes, Zabiulá Muyahid, afirmó que su grupo se apoderó de numerosos vehículos y armas de la compañía constructora.
En otro enfrentamiento armado en la cercana provincia de Ghazni, también al este del país, al menos 15 supuestos talibanes murieron en una operación de las tropas afganas e internacionales, informó una fuente policial.