
La manera como el gobernante agilizó el comienzo de varias autopistas, pasos a desnivel, el saneamiento de la bahía de la capital, así como la ampliación y reparación de otras obras fue mediante la contratación directa.
En este momento se ejecutan obras de infraestructura vial por $3.200 millones, entre ellas autopistas de cuatro carriles entre David y Boquete, Chiriquí; de Divisa (Chitré) hasta Las Tablas (Los Santos), y otra entre Paso Canoa y Puerto Armuelles (Chiriquí).
La falta de un proceso de licitación para la entrega de trabajos disparó los cuestionamientos, sin que hasta ahora se hayan podido comprobar casos de corrupción.
La mayoría de los reclamos están centrados en el Ministerio de la Construcción. Entre ellos destaca la Cinta Costera, un proyecto de más de $1.017 millones, cuya primera etapa se extiende a lo largo de 26 hectáreas ganadas al mar desde punta Paitilla y hasta el sector de Marañón, en la capital.
El economista de la Universidad de Panamá y analista político Juan Jované lo planteó así: “Para el que conoce del sector público ya se le hace sospechoso tanto contrato directo. En una sociedad que funciona bien, el contrato directo es la excepción y no la regla”.
Jované va más allá y agrega: “Cuando hay contratación directa, ahí es donde aparece la posibilidad de corrupción”.
Los reclamos han tenido un efecto directo sobre la imagen del gobernante, quien ha visto descender su popularidad desde casi 90%, cuando asumió el cargo –en el 2009–, hasta menos del 45%.
Debido a los constantes señalamientos de que ha sido objeto, Martinelli asegura que no regresará a la política cuando concluya su actual periodo, en el 2014.
Edwin Cabrera, director del noticiario de Radio Panamá y analista político del diario
“Hay sectores que ven la institucionalidad del Estado panameño amenazada por el estilo que él ha impuesto, que algunos llaman autoritario. Lo que sí es que tiene un estilo empresarial que trata de imponer y en el proceso de tratar de imponer en ocasiones ha perdido el punto de vista de la institucionalidad del Estado panameño. Eso le ha generado un cuestionamiento muy fuerte, incluso externo”.
La falta de transparencia en la toma de decisiones es otro de los factores que se señalan.
Otro ejemplo de los cuestionamientos tiene que ver con la empresa TCT , que, según el diario
TCT construye la autopista entre Paso Canoa y Puerto Armuelles, en una provincia (Chiriquí) donde la firma tiene intereses.
Al respecto, Jované manifestó que esa empresa lo que sí pareciera es estar ligada a políticos cercanos al gobierno de Martinelli.
Cabrera admitió que “formalmente no hay nada que se haya podido demostrar o llevar a alguien a la cárcel. Claro hay quienes dicen que no hay nadie en la cárcel porque la institucionalidad está cuestionada”. Hasta ahora, las informaciones dadas a conocer por los distintos medios de comunicación no han sido desmentidas por las autoridades de gobierno.