
LUSAKA (AFP) El nuevo presidente de Zambia, Rupiah Banda, prometió dedicarse a luchar contra la pobreza que asola su país, poco después de ser investido el domingo como jefe de Estado, tras una victoria por escaso margen.
"Mi prioridad será combatir la pobreza. Demasiados zambianos han sido apartados" de los frutos del crecimiento, declaró Banda tras la ceremonia de investidura, a la que asistieron su vecinos los presidentes sudafricano, Kgalema Motlanthe, y el zimbabuense, Robert Mugabe.
Pese al crecimiento sostenido favorecido por una política económica estable en estos últimos siete años, en Zambia, país rico en cobre, el 64% de sus 12 millones de habitantes vive bajo el umbral de la pobreza, según el Banco Mundial. Un 51% sobrevive con menos de un dólar por día.
Banda, de 71 años de edad, dirigirá Zambia hasta el final de la legislatura, en 2011. Acabará así el mandato del presidente Levy Mwanawasa, fallecido en agosto en Francia tras haber sufrido un ataque cerebral.
Banda ganó las elecciones celebradas el pasado jueves por escaso margen - 40,09% de los votos frente al 38,13% de su principal rival, Michael Sata - y con una participación de sólo el 45%.
El nuevo presidente llamó a su oponente a "no entrar en discusiones de forma". "No tengo la intención de gobernar un país dividido, esta elección no tiene que dividirnos", agregó.
Por su parte, Sata se abstuvo de hacer comentarios después de la publicación de los resultados definitivos el domingo por la mañana, aunque advirtió previamente que no reconocería la victoria de Banda, por considerar que hubo fraude.
Los observadores africanos calificaron sin embargo de "transparentes" los comicios y el proceso de recuento.
Según Sata, veterano de la política zambiana, en las circunscripciones favorables al Movimiento por la Democracia Multipartidista (MMD), en el poder desde 1991, se habían inflado los votos a favor de Banda.
Su partido, el Frente Patriótico (FP), apostaba por la frustración de los más pobres, concentrados en las zonas rurales desamparadas desde la independencia del país, en 1964.
Según los analistas, la oposición se ha visto reforzada fuera de sus bastiones tradicionales de Lusaka y de la región minera de Copperbelt ("cinturón de cobre"), el pulmón económico de Zambia, alcanzando por primera vez las zonas rurales controladas por el MMD.
Michael Sata, también de 71 años, denunció las condiciones de trabajo de los zambianos en las minas de cobre, donde China invierte de forma masiva, y defendió una renacionalización parcial de las empresas extranjeras.
La policía y el ejército fueron movilizados para impedir una repetición de los disturbios que se registraron tras las últimas elecciones de 2006, cuando el MMD obtuvo un estrecha mayoría en el Parlamento.
En la noche del sábado al domingo, las fuerzas del orden utilizaron gases lacrimógenos para dispersar una concentración de manifestantes en el barrio pobre de Mandevu, en la capital.
El domingo, la situación estaba "bajo control" pero la policía seguía en estado de alerta, afirmó su portavoz, Boniface Kapeso.
© 2008 AFP