México. AFP. Grupos que rechazan el resultado electoral en México se concentrarán desde la noche de hoy ante las instalaciones de la cadena Televisa, a la que acusan de obrar a favor del retorno al poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para recuperar privilegios.
La protesta responde a la “manipulación mediática que cotidianamente realiza esta empresa, y en particular durante el pasado proceso electoral, al jugar un papel para favorecer la imposición del priísta Enrique Peña Nieto (como presidente)”, aseveró el movimiento estudiantil #YoSoy132, en un manifiesto.
“Televisa y el PRI convirtieron a esta elección en un referéndum en torno a la telecracia. Y son los jóvenes, las audiencias del futuro, los votantes de este año, quienes han tomado la plaza pública”, explica el periodista Jenaro Villamil, autor de libros como El poder del rating y La televisión que nos gobierna .
El #YoSoy132 surgió en mayo como reacción a la cobertura que Televisa, su competidora TvAzteca y otros medios dieron a una protesta en la jesuita universidad Iberoamericana contra Peña Nieto, quien según el conteo oficial obtuvo 38,2% de votos en la elección presidencial del 1.° de julio, superando al izquierdista Andrés Manuel López Obrador (31,6%).
Villamil recuerda que tanto Televisa, la mayor cadena de habla hispana en el mundo –que cuenta con cuatro canales abiertos en México– y TV Azteca –que cuenta con tres frecuencias–, dominan casi la totalidad de las emisoras de televisión abierta del país y surgieron de generosas concesiones realizadas por gobiernos priístas.
El fundador de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, incluso reivindicó el papel de esa cadena como un soporte del largo régimen del Partido Revolucionario Institucional, autocalificándose como “un soldado del PRI”.
López Obrador ha pedido que se invaliden los comicios alegando que el PRI compró cinco millones de votos y rebasó el tope de gastos electorales, pero también que hubo una campaña mediática promovida por las televisoras y otros medios que asegura se inició años antes de la elección.
Los estudiantes de #Yosoy132, que califican a su movimiento como apartidista y ajeno a López Obrador, acusan a las televisoras de maniobrar en favor del PRI para recuperar el régimen que tuvieron durante los 70 años en que ese partido gobernó México (1929-2000). Sus protestas han recibido el apoyo de un grupo de sindicatos y organizaciones populares.
La de hoy por la noche, “será una protesta pacífica, lúdica y artística, mediante un cerco alrededor de las instalaciones con una valla humana masiva”, explicó a la prensa Misael Rojas, portavoz del movimiento.
“Vamos a compartir información sobre Televisa y si bien vamos a impedir la entrada, no significa que habrá jaloneos o violencia”, añadió.
Los estudiantes sustentan sus denuncias sobre las televisoras en informes como el publicado en junio por el diario inglés The Guardian , según el cual una empresa vinculada a Televisa diseñó un plan para que esa cadena diera tratamiento informativo favorable a Peña Nieto entre 2005 y 2011, a cambio de millonarios contratos.
Televisa respondió a la publicación de The Guardian calificándola de “conjetura unilateral” basada en documentos falsos.
La empresa también difundió cifras de mediciones oficiales según las cuales concedió igual tiempo de cobertura a los cuatro candidatos durante el proceso electoral.
El profesor e investigador de medios de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Fernando Mejía, sostiene que la televisión no contaba con la reacción que podrían generar sus coberturas “dado el enorme poder mediático de que disfruta”.
Los mexicanos tienen un consumo de casi cinco horas diarias de televisión, señala un estudio sobre consumo de medios de Ibope AGB México en 2010, mientras la lectura de prensa es una de los más bajas en América Latina: solo uno de cada tres mexicanos dice haber leído un diario en los últimos tres meses, frente al 44% de los argentinos o 34% de los brasileños.
“Para sorpresa de Televisa, quienes iniciaron las protestas contra su política informativa pertenecen a un sector con el que la empresa nunca había tenido dificultades: alumnos de prestigiosas universidades privadas”, como la Iberoamericana, dijo Mejía.