
El papa León XIV centró su homilía de la Vigilia Pascual en un llamado a transformar la esperanza en acción, en un momento marcado por tensiones globales, guerras y fracturas sociales. En su mensaje, planteó que el anuncio de la resurrección no debe quedarse en lo simbólico, sino traducirse en gestos concretos que ayuden a construir un mundo “de paz y de unidad”, frente a un escenario internacional atravesado por la desconfianza, el miedo y la violencia.
El pontífice utilizó la imagen de los “sepulcros” para referirse a realidades actuales que, más allá del ámbito religioso, siguen afectando a la sociedad: el egoísmo, el rencor y la desconfianza, así como conflictos como la guerra, la injusticia o el aislamiento entre pueblos. Según dijo, estas “piedras” parecen inamovibles, pero pueden ser removidas mediante el compromiso humano, la solidaridad y la voluntad de actuar, siguiendo el ejemplo de quienes a lo largo de la historia han impulsado cambios incluso en contextos adversos.
León XIV insistió en que el mensaje central de la Pascua implica asumir una responsabilidad colectiva. “No dejemos que nos paralicen”, advirtió, al invitar a las personas a convertirse en agentes de cambio desde su entorno cotidiano, llevando “vida” a espacios marcados por la división. En esa línea, subrayó que la fe, entendida en un sentido amplio, se expresa tanto en palabras como en obras, en la capacidad de tender puentes y reconstruir vínculos.

El mensaje cobra especial relevancia en un contexto internacional convulso. Esta es la primera Pascua del pontificado de León XIV, un año después de la muerte de su predecesor, Francisco, y bajo la sombra del conflicto en Oriente Medio, que ha intensificado las tensiones en la llamada Tierra Santa. La negativa de autoridades israelíes al patriarca latino de Jerusalén para ingresar al Santo Sepulcro, en medio de una nueva escalada de violencia, refleja el clima de incertidumbre que rodea estas celebraciones.
El pontífice estadounidense y naturalizado peruano ha mantenido una postura diplomática moderada frente al conflicto, evitando pronunciamientos directos sobre el papel de Estados Unidos.
León XIV presidirá este domingo la misa de Pascua en la plaza de San Pedro antes de pronunciar su bendición Urbi et Orbi (“A la ciudad y al mundo”), típicamente política y este año esperada con especial anticipación.
