
Managua. ACAN-EFE. El nuevo ministro de Defensa de Nicaragua, Avil Ramírez, afirmó que no es necesario que el Ejército destruya todos sus cohetes Sam-7.
Ramírez indicó que estos misiles son "defensivos" y se encuentra bajo excelente resguardo.
Consideró que deben quedarse con 400 cohetes, pues según el Ejército son ideales para la defensa.
Así lo indicó en entrevistas concedidas a los diarios El Nuevo Diario y La Prensa , publicadas ayer.
"El Ministerio considera a esos misiles armas defensivas. El Gobierno considera que debe mantenerse en buen resguardo el 20%, estamos hablando de cerca de 400 misiles", aseveró Ramírez.
Nicaragua ya ha destruido 1.300 Sam-7 de defensa aérea, pero conserva otros 1.000, lo cual preocupa a Estados Unidos que teme que caigan en manos de terroristas.
Función. Estas armas son cohetes antiaéreos portátiles que se pueden disparar desde el hombro, y que Nicaragua recibió de la desaparecida Unión Soviética durante la guerra que libró en la década de 1980, contra los rebeldes financiados y armados por Estados Unidos.
El Departamento de Estado norteamericano señaló a los sandinistas como los responsables de que los misiles no se hayan destruido.