Según la televisión pública, la lista conjunta Likud-Israel Beiteinu, formación ultranacionalista de Avigdor Lieberman, obtendría 31 escaños de los 120 del Parlamento unicameral israelí, 11 menos que en la cámara saliente.
Para sorpresa general, Yesh Atid se convertiría en el segundo partido de Israel con 18 o 19 diputados, justo delante del Partido Laborista que obtendría 17.
Los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá, obtendrían 12 y seis escaños, respectivamente.
El centrista Hatnuá, de la excanciller Tzipi Livni, conseguría siete bancas, al igual que la formación de izquierda Meretz.
Según los sondeos, los principales partidos árabe-israelíes ganarían nueve escaños. Cuatro para Hadash (alianza socialista árabe-judía), tres para Ram Tal (Lista Árabe Unida, nacionalista árabe) y dos para Balad (Asamblea Nacional Democrática).