
México. EFE. El cartel de drogas de La Familia Michoacana declaró la guerra a las autoridades mexicanas tras la captura de uno de sus máximos líderes, lo que quedó patente ayer con la confirmación de que esa organización mató a doce policías federales vestidos de civil.
“En la lucha contra la delincuencia no se dará un paso atrás”, afirmó ayer en respuesta al crimen Monte Alejandro Rubido, portavoz de la Policía Federal, organismo de seguridad al que pertenecían los agentes asesinados.
La tarde del lunes fueron hallados en el municipio de La Huacana, ubicado a 570 km al oeste de la capital mexicana, los cuerpos de once hombres y una mujer, maniatados y asesinados a tiros junto a una autopista del estado de Michoacán.
Según Rubido, los crímenes fueron ordenados por Servando Gómez Martínez, alias La Tuta , quien recientemente asumió el control operativo de La Familia.
El funcionario detalló que los agentes realizaban labores de investigación y al momento de ser emboscados se encontraban fuera de servicio.
La Familia Michoacana “se ha caracterizado por su virulencia” y “es la que con mayor beligerancia combate a la autoridad” , por lo que “no debemos de sorprendernos de este tipo de reacciones”, dijo.
Los atacantes dejaron una nota en la que se lee: “los estamos esperando, vengan por otro”, en aparente alusión a la captura el pasado sábado de Arnoldo Rueda, alias La Minsa , uno de los capos de esa organización, la principal en el estado.
La detención de Rueda por policías federales en Morelia fue respondida por sicarios del cartel con ataques el sábado, domingo y lunes contra instalaciones policiales en distintos municipios michoacanos, y en los estados de Guanajuato (centro) y Guerrero (sur), acciones que se saldaron al menos con tres policías muertos y 18 heridos.
Tras la caída de Rueda, que se encuentra ahora detenido preventivamente en Ciudad de México, integrantes de La Familia Michoacana intentaron en vano rescatarlo.
El desafío directo contra las autoridades mexicanas parece estar dirigido especialmente contra la Policía Federal, y el Ejército.