México. El principal narcotraficante de México, Amado Carrillo Fuentes, habría sido asesinado por miembros de su propio cartel porque la persecución policial a que estaba sometido afectaba los negocios de la organización, afirmó el jefe de la agencia antidrogas.
Los investigadores también sustentan la hipótesis de que tres médicos responsables por la muerte de Carrillo fueron torturados y asesinados por familiares del narcotraficante a fin de determinar la identidad del traidor, aseveró a The Associated Press Mariano Herrán Salvatti, encargado de la agencia de combate contra el narcotráfico.
"Creemos que fue un acuerdo interno. Amado Carrillo no fue muerto por extraños sino por personas dentro de su organización", declaró Herrán Salvatti.
La cacería del líder del famoso cartel de Juárez "se realizaba a tal nivel que puso en peligro" las tareas de los narcotraficantes, añadió.
Conocido como El Señor de los Cielos por el uso de grandes aviones de pasajeros para traer toneladas de cocaína desde Colombia, Carrillo era el principal contrabandista de estupefacientes de México.
El Señor de los Cielos murió el 4 de julio de 1997, luego de una operación de cirugía plástica para cambiar su apariencia.
"Amado Carrillo comenzó a perder su anonimato al tener más amantes", aseguró Herrán Salvatti. "Empezó a frecuentar restaurantes con gran asiduidad, y muchos le tomaron fotografías."
Las autoridades creen que debido a la persecución policial contra Carrillo, este decidió someterse a una operación de cirugía plástica.
Herrán Salvatti afirmó que los tres médicos que mataron a Carrillo con calmantes luego de la operación al parecer fueron contratados por alguien dentro del cartel de la droga.
Los investigadores presumen que los familiares de Carrillo, encabezados por su hermano Vicente, torturaron a los médicos en un intento por determinar quién ordenó su muerte.
Los cadáveres de los galenos, torturados y quemados, fueron hallados dentro de tres barriles de petróleo en una carretera desolada del estado de Guerrero cuatro meses después de la muerte de Carrillo.
Guerra de capos
Pero tras la muerte de Carrillo también se desató una dura guerra al interior del cartel por la sucesión del capo y las autoridades no saben aún con certeza quién lo reemplazó.
Ciudad Juárez, fronteriza con Estados Unidos, fue parte del escenario del enfrentamiento entre los hombres de ese cartel y los del de Tijuana, comandado por los hermanos Arellano Félix, que pretenden apoderarse de esa plaza.
El procurador de Justicia, Jorge Madrazo, estimó este mes que en esos seis meses las guerras internas y entre carteles habían dejado ya un saldo de más de 20 muertos.
Tras la muerte de Carrillo, los hermanos Arellano Félix se han vuelto el objetivo prioritario para el Ejército y la Procuraduría, la que en diciembre pasado ofreció una recompensa de un millón de dólares por cada uno de los hermanos: Benjamín, Ramón y Francisco Javier.
La Procuraduría y el Ejército han logrado buenos resultados en la confiscación de drogas y la erradicación de cultivos (véase recuadro) y el año pasado se intensificaron los mecanismos de colaboración con Estados Unidos.