Santiago de Chile (AP). El vocero de la comunidad islámica chilena, Mohammed Rumie, teme que la histeria colectiva de Estados Unidos contra el terrorismo impida el respeto de los derechos judiciales del paquistaní detenido en la embajada de Estados Unidos en Chile.
Mohammed Saif-ur- Rehman Khan está recluido en un módulo especial en la cárcel de alta seguridad desde ayer martes por petición del fiscal Francisco Jacir, que el próximo domingo lo acusará de violar una severa ley antiterrorista.
La jueza del Octavo Tribunal de Garantía, Ely Rothfeld, rechazó hoy un recurso judicial en favor del paquistaní presentado por el defensor público Gabriel Carrión, que adujo una vulneración de garantías porque durante el primer día de arresto no contó con un abogado.
La jueza dijo que fue informada por la fiscalía que Khan tuvo un traductor que le leyó sus derechos y que le permitió firmar el acta de derechos de garantía.
Enseguida se declaró incompetente para investigar el caso y lo traspasó al Cuarto Juzgado, donde la fiscalía indaga una serie de causas relacionadas con explosiones de bombas en esta capital en los últimos dos años, que aún no son aclarados.
Mohammed Rumie, secretario general de la comunidad islámica chilena y vocero de la mezquita As-Salam, declaró que para su organización es una persona inocente que está siendo acusada de algo que se tiene que probar.
Khan, nacido el 21 de agosto de 1982, fue detenido el lunes en la embajada de Estados Unidos en Santiago, después de que los controles de seguridad detectaron rastros de una sustancia explosiva en su celular y en documentos.
Alex García, jefe de recepción de EuroHotel, donde el paquistaní hizo su práctica en hotelería, precisó que Khan fue llamado a la sede diplomática para corregir algo relacionado con su nombre, según le contó su ex empleado.
“Somos una entidad respetuosa de la ley, somos reconocidos como gente tolerante, como gente religiosa, trabajadora. Y mi temor es que la gente se olvide de nuestro aporte y priorice una noticia que todavía no está confirmada si es real o no. Siempre la mancha queda y es difícil de borrar”, afirmó Rumie.
“Pedimos que está persona sea tratada con justicia, que esta histeria colectiva que existe, que aparentemente puede estar organizada, no permita que este joven reciba todos los derechos judiciales que todo ser humano merece tener, agregó el vocero de la comunidad islámica chilena
“ Nosotros ya hemos estado teniendo algunos problemas. Algunas personas nuestras que usan ropas islámicas y que andan en la calle, la gente les ha gritado terroristas, y eso afecta”, relató Rumie.
La comunidad islámica en Chile está integrada por unas 3.000 personas.
Khan llegó a Chile en enero y Rumie lo conoció en febrero porque estuvo fuera del país. Le contó que venia a estudiar español y realizar una práctica hotelera.
Precisó que acudía regularmente todos los viernes a rezar a la mezquita, que se relacionaba bien con todos y que jamás dio ningún problema.