
La mayor parte del mundo musulmán celebró ayer la fiesta de Aid al Fitr, que pone fin al mes de ayuno de Ramadán y que este año es vivida por muchos con miedo y amargura a raíz de la situación internacional.
El Ramadán, mes de ayuno y plegaria que conmemora la revelación del Corán al profeta Mahoma, empezó este año el 26 de octubre.
Desde ayer cerca de 1.200 millones de musulmanes disfrutan de cuatro días de descanso y fiesta para relajarse de las 30 jornadas de estricta observancia religiosa que impone el Ramadán.
Es durante este período en que todo musulmán que haya pasado la pubertad debe abstenerse de comer, beber, fumar y de practicar relaciones sexuales desde el alba hasta el ocaso del sol.
Resquemores
Haciéndose eco de un sentimiento que predomina entre los árabes, el diario egipcio Al Ahram afirma que este año la alegría de la fiesta fue “quebrada” por la coyuntura política en los territorios palestinos y en Iraq, y por una situación económica que se agrava cada año.
“Todo esto se acompaña de una injusta campaña contra el Islam que trata de presentar a los musulmanes como terroristas”, agregó el diario.
“El terrorismo se intensificará mientras no se haya puesto fin a lo que ocurre en Palestina y en Iraq”, declaró a la prensa el presidente egipcio, Hosni Mubárak, al salir de la plegaria de la fiesta de Aid. “No se pueden detener las operaciones terroristas por la fuerza”, recalcó.
Señalando que se trata de la primera fiesta de Aid celebrada en Iraq bajo ocupación norteamericana, el periódico egipcio Al Ajbar estimó: “Se podría casi afirmar que la situación del pueblo iraquí era mejor bajo la dictadura de Sadam Husein”.
En Turquía, los recientes atentados dejaron un ambiente de duelo y temor, cuando el país se preparaba para una semana de fiestas religiosas.
En su mensaje de fin del Ramadán, el ministro de Relaciones Exteriores, Abdula Gul, afirmó: “Los terroristas dicen actuar en nombre de la religión, pero atacaron al Islam, y no solo en Estambul”.
En Arabia Saudí, el fey Fahd instó a luchar contra las ideas extremistas.