
El científico británico ganador del Premio Nobel Francis Crick, quien junto a James Watson descubrió el código de ADN, un hito en la genética moderna, falleció a los 88 años en San Diego (California) tras una larga batalla contra un cáncer de colon.
El científico que codescubrió la estructura del ácido desoxirribonucleico (ADN) “falleció la noche del miércoles”, dijo Brendolyn Williams, portavoz del Instituto Salk Lake, en San Diego, donde Crick trabajaba como investigador.
Crick y Watson son considerados los “padres” de la genética moderna luego de que en 1953 descubrieron la estructura en doble hélice de la molécula de ADN –una especie de escalera de caracol–, un hito que dio lugar a nuevos medicamentos y terapias, y que revolucionó la vida moderna del hombre.
Privilegio
“Siempre recordaré a Francis por su inteligencia extraordinariamente centrada y por las muchas maneras en que me demostró su bondad y colaboró para elevar mi autoconfianza”, señaló ayer James D. Watson.
“Compartir con él nuestra pequeña oficina del laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge fue un privilegio extraordinario. Hasta su muerte, Francis fue la persona con quien más fácilmente podía hablar sobre mis ideas”, añadió.
Según narró Watson en su libro La doble hélice (1968), en un pub de Cambridge hubo en 1953 una escena digna de un guionista de Hollywood.
A la hora del almuerzo su compañero Francis Crick entró al local e hizo un anuncio histórico: “Hemos descubierto el secreto de la vida”.
Lo que el físico Crick y el biólogo Watson habían descubierto en su laboratorio de Cavendish era la estructura del ADN.
Informaron de su hallazgo en el número de Nature del 25 de abril de ese año, con un artículo de una página titulado: Estructura molecular de los ácidos nucleicos.
“No se nos ha pasado por alto que los pares específicos que hemos propuesto sugieren un posible mecanismo de copia para el material genético”, concluían tras describir la molécula con forma de escalera de caracol retorcida.
Por este descubrimiento, Crick y Watson fueron galardonados con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1962.